lunes, septiembre 05, 2005

CÓMIC RESEÑAS: DAREDEVIL EL REY DE LA COCINA DEL INFIERNO

Pues hasta el momento, “El Rey de la Cocina del Infierno” es la saga que más me ha gustado de Daredevil desde que fue relanzada en Marvel Knights, y quienes me conocen saben que no es que estuviera especialmente entusiasmado con toda la colección y ya van 60 números USA (otro día hablaré de las burradas de Kevin Smith en la colección), me ha costado mucho también encontrarles el punto a Bendis y a Maleev, pero fue con la derrota de Kingpin cuando empecé a disfrutar de la colección, ahora mismo por ejemplo no me imagino la serie dibujada por nadie que no tenga un estilo similar a Maleev, menos mal que el cambio de equipo es de lo mejor que se ha dado últimamente: Ed Brubaker (“Sleeper”,”Captain America”) y Michael Lark (“Gotham Central”) francamente para mi que saldremos ganando.

Todo empieza con una Cocina del Infierno que por primera vez ve como sus calles son seguras, Daredevil no está, pero no es necesario, ya no hay crimen, el problema es que los criminales se han mudado a otras partes de la ciudad, esto provoca la situación más ridícula que se ha visto en toda la serie: Peter Parker, Stephen Extraño, Reed Richards y Matt Murdock se reúnen para hablar, vale ya sabemos que a Bendis se la sudan las identidades secretas pero coño así de repente se ha cargado una de las tradiciones más simpáticas de la Casa de las Ideas: la relación entre Spiderman y Johnny Storm, porque claro Reed Richards sabe que Peter es Spiderman pero Johnny no, motivo por el que podría mosquearse, claro que como estamos hablando de Marvel y la continuidad no importa pues no pasa nada, a lo que iba, Matt (más decidido que nunca en su misión) les replica que deben hacer lo mismo.

La historia a pesar de tanto yakuza y tanta pelea (con los mejores lápices de Maleev a mi parecer en las espectaculares escenas de lluvia), está centrada en Matt y Milla, así por ejemplo descubrimos que se han casado, que Matt tiene una crisis nerviosa y que no ha superado la muerte de Karen Page (normal fue un acto tan estúpido y caprichoso de Kevin Smith que yo tampoco lo superaría), la historia es vibrante dura sólo 5 números y en ellos Bendis cuenta más de lo que suele contar. Todo el segundo capítulo es una maravilla: intercala a la perfección la pelea de Matt con la conversación con estupendos diálogos entre Ben Urich y Milla, aunque menos brillantes me resultan los diálogos de los interrogatorios de la policía a los yakuzas llenos de repeticiones (bueno es típico de Bendis pero no deja de molestarme).

Un detalle curioso es la aparición en la historia de la enfermera de noche, desconozco si se trata del mismo personaje que tenía serie propia en los 50 en la era pre-marvel (y que tubo un proyecto de la mano de Jill Thompson en los primeros tiempos de MAX, aunque no llegó a ver la luz), pero desde luego que de ser el mismo personaje de la época de Timely, su incursión en la historia sería porque alguien le habló a Bendis de él, pongo la mano en el fuego a que Bendis no tenía ni idea de su existencia.

Para el final Daredevil se pone duro y con una pequeña ayuda de sus amigos Luke Cage, Puño de Hierro y Spiderman (con chistes incluidos sobre su condición de casado, que serán una constante en la nueva “Marvel Team-Up”), decide ir a por los Yakuza, el final es espléndido con Daredevil furioso y amenazante que obliga al líder a declararse culpable delante de la policía. Aunque la vuelta de Daredevil también supone la marcha de una Milla que no soporta la idea de estar a la sombra del antiguo amor de Matt.

Una gran saga que sirve para que el personaje de Daredevil evolucione un poco más y que sienta las bases de la próxima saga del cuernecitos ¡CON EL REGRESO DE LA VIUDA NEGRA!.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No me hagas caso, pero creo que Spidey ya le revelo su identidad a Johnny. Como digo, no me hagas caso, pero creo recordar que, en uno de sus ultimos encuentros, al final Spidey se decidia y le decia a Johnny "Llamame Peter", dando a entender que ya habia decidido revelarle su identidad. Pero, como digo, no me hagas caso, porque es un recuerdo vago y no se si exacto