domingo, julio 29, 2007

DEADWOOD. Primera Temporada.


Cuando todas las series que seguías han terminado sus temporadas, caso de Lost, Galáctica, Prison Break, Heroes o 24. Hay que echar mano a esas series que dejas al principio un poco de lado y que esperas a tener un buen puñado de episodios para verlos de golpe. Una de esas series fue Deadwood de la que me tragué de una tacada los doce capítulos que componen la primera temporada. Que por cierto tienen una duración mayor a los habituales cuarenta minutos. Durando casi todos una hora.

Se trata de una producción de la HBO, cadena que suele hacer grandes producciones con sus series como si de películas se tratase, ejemplos de Roma y Hermanos de Sangre (ansioso estoy ya de ver su segunda temporada) o series originales adoradas por crítica y público como Los Soprano o A Tres Metros Bajo Tierra. Esta serie que nos ocupa ha ganado hasta trece premios contando un globo de oro y varios Emmys.

Deadwood es la historia de un pueblo que se encuentra situado en territorio disputado entre los Americanos y los Indios Nativos. Se trata de un pueblo en expansión sin ley, en el que todos los asuntos (legales y no tan legales) pasan por manos del gerente de un casino-burdel llamado Al Swerengen. Al que todo le va bien, hasta que llega a la ciudad un Ex – Sherif de Montana, Seth Bullock. Interpretado por un irreconocible Timothy Olyphant, actor que en el futuro será el Agente 47 en la adaptación de Hitman, y que se le ha visto en películas como La Vecina de Al Lado, Rock Star o el Cazador de Sueños. Bullock llega a Deadwood con la intención de abrir un almacén con su antiguo ayudante, pero poco a poco se va inmiscuyendo en todos los chanchullos y trapos sucios que suceden en la ciudad.

Se trata de un western, pero no cae en el tópico del tiroteo fácil, haberlos los hay. Pero es más un drama que trata de la miseria humana, de la capacidad para seguir adelante y conseguir las metas que se proponen, de ser parte de la “Fiebre del Oro”. Parte de los conflictos que tendrán los protagonistas están causados por esto.

La producción técnica de la serie es sencillamente impecable. Y Muestra una ciudad del oeste como debe de haber sido, sin caer en el glamour que se muestra en otros westerns recientes. Deadwood es sucia, llena de barro, con habitantes un tanto amorales, más sucios aún que la ciudad, y donde los conflictos en una ciudad que carece de ley suelen acabar con la muerte de alguno de los contendientes, y con el cadáver de este arrojado a los cerdos. Lo mejor de todo son los personajes: sólidos, perfectamente definidos y casi todos ellos con muchísimo carisma.

Una serie que recomiendo a todo el mundo, que ganas tengo de ver la segunda temporada ya.

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