jueves, febrero 07, 2008

JOHN RAMBO. Vivir por nada o morir por algo.




El fin de semana pasado fue a ver la última de Stallone al cine y a no ser que hayas estado viviendo en un monasterio en el Tibet o debajo de una piedra sabrás que se trata de una nueva entrega de la saga Rambo. Lo cierto es que durante el último lustro se ha venido especulando con la cuarta entrega, que si la iba a dirigir John Woo, que si el malo sería sería Bruce Willis o Dolph Lundgren... y parecía que todo se había olvidado pero el año pasado se estrenó Rocky Balboa dirigida por el propio Slay y ésta cosechó toda una corriente de buenrollismo que hablaba bien de ella, además de ser bastante taquillera. Así que gracias a eso hemos visto una cuarta película, y gracias por ello pues me lo he pasado bomba.

Al igual que con Rocky Balboa, para esta película se ha optado dejar como título el nombre del protagonista a secas, aunque se rumorearon títulos como “De vuelta al Infierno”, “El Ojo de la Serpiente” o mi “favorito” “El Soldado de Díos”. La historia está situada en Birmania donde Rambo se dedica a cazar serpientes y vive humildemente en una choza al margen de la humanidad. Pero claro no le podían dejar tranquilo con sus asquerosos reptiles y es contratado para guiar a unos misioneros hasta un poblado y más tarde para rescatarlos junto a un grupo de mercenarios. Y que nadie se mosquee que no destripo nada, esto pasa al principio de la película. Cinta que por cierto no dura más de ochenta minutos por culpa de todo el metraje que se quitó del montaje inicial, aunque para desconcierto del personal lo que se han eliminado han sido todas las subtramas dejando la extrema violencia intacta.

Y que violencia señores, no he visto mayor burrada en una sala de cine, ni películas de terror, ni semi-gore, ni de acción, ni bélicas, la masacre que aquí monta Rambo no tiene parangón con nada que haya visionado en una pantalla panorámica en toda mi vida. Jamás y digo jamás había visto tantos cráneos reventados, cuerpos desmembrados, intestinos volando por los aires y escenas cruentas como niños asesinados a golpe de bayoneta o bebes vivos echados al fuego para que se quemasen. Incluso Rambo arranca a un hombre la nuez con sus propias manos.

Como he dicho me lo he pasado bomba y aparte de la descarga de adrenalina y de lo entretenida que resulta me gustaría destacar varias cosas, la primera la banda sonora basada en la melodía original del tristemente desaparecido Jerry Goldsmith, la escena de los Flashbacks con Rambo recordando lo que ha tenido que vivir desde que terminó el Viet-Nam y por último la emblemática escena final.



NOTA: 7/10

2 comentarios:

Dani Serrano dijo...

Yo también la he disfrutado un huevo, ese Rambo repartiendo estopa con el arco y luego con la ametralladora esa... un festín!! :D

Anónimo dijo...

Al salir del cine nos preguntaron q si de verdad nos habia gustado la pelicula.. y q ibamos a decir? q era Rambo, q es lo q esperabamos...para dramas sociales ya hay otras.
Quizas ha sido ya un poco burra xq algunas muertes ni se me habian pasado por la cabeza..pero oye siempre se aprende algo, y la bombita q casi hace Birmania dl Norte y del Sur...