viernes, febrero 22, 2008

X-FORCE: El sueño ha muerto y es hora de enfrentarse a la realidad.


Si, puede que algunos piensen que se me ha ido la olla. Pero que se le va a hacer hay que hablar y leer de todo en esta vida. Y hacía ya más de tres años que compré este cómic de saldo en la librería Electra y hasta que no lo vi el otro día revolviendo mis estanterías no me “atreví” a leerlo. Vamos a ver, antes que nada he de explicar que aunque Rob Liefeld no me gusta y considero que es un dibujante horrible tampoco soy de sus detractores. Aunque leyendo esta historia me han dado ganas y aunque suelo esperar al final para hablar del dibujo de las historias, me temo que en este caso voy a hacer una excepción.

Dejando de lado el hecho de que no sabe narrar (aunque ese es un mal cada vez más extendido), sus composiciones de página son realmente horribles, todos los personajes tienen posturas imposibles, piernas escuálidas, la boca abierta (¡Hasta Masacre bajo su máscara!), un número de dientes similar al de un tiburón blanco y armas de diseños cuando menos estrambóticos. Escenas plagiadas sacadas de tebeos como Ronin. ¿Cómo consiguió esta etapa de los Nuevos Mutantes desembocar en X-Force? Porque puede que los más jóvenes del lugar no lo sepan, pero el número uno de X-Force vendió más tres MILLONES de copias en Estados Unidos y es el segundo tebeo más vendido de la historia detrás de los SIETE millones del X-Men 1.

Sin duda los noventa eran distintos y el tono violento y militarista que fue adoptando una serie tan emblemática como los Nuevos Mutantes se esfumó por completo con la llegada de Liefeld y Cable. Aunque hay una cosa a tener en cuenta, porque por muchas ideas y argumentos que aportase el que se supone que es el verdadero motor de la serie es Fabián Nicieza, aunque mucho me temo que era un mero nombre en el cuadro de los títulos de crédito.


Aunque hablemos algo de la historia y es que estos tres episodios introducen bastantes conceptos de la cosmología mutante que a día de hoy todavía perduran. Cable, un hombre de indudable mentalidad militar, se veía venir este desastre y tal vez la muerte de Warlock en “Proyecto Exterminio” fue la gota que colmó el vaso, al principio de la historia, el grupo está roto. Rahne está atrapada en Genosha y Ríctor pese a las negativas de Cable abandona el grupo para ir en su busca, Roberto Dacosta abandona el grupo para dirigir la empresa de su fallecido padre (influenciado bastante por Gideon). Boomer no sabe muy bien que hacer y Sam Guthrie no para de discutir con Cable sobre si son una familia o deben ser una unidad militar.

Nicieza y Liefeld aprovechan el arco para presentar a Masacre el mercenario bocazas que aunque no triunfa en su primera misión, no volverá a aparecer y lo cierto es que es carismático desde el principio (eso le valió las dos miniseries de los 90). Del Mojoverso trae a Estrella Rota, como representante de los Morlocks a Feroz (que todo sea dicho es igual que Loba Venenosa pero en permanente) y trae de vuelta a Sendero de Guerra, así junto a Boomer y Bala de Cañón crean a la nueva, genial, dura y super mega chachi X-Force, una colección que tuvo algunos momentos francamente buenos. Yo si obvio algunos detalles del dibujo me lo he pasado muy bien leyendo la historia, es entretenida, tiene buenos momentos y bastante acción, más o menos lo que esperaba.


NOTA: 6/10

2 comentarios:

Merrick dijo...

La verdad, yo recuerdo que lo disfruté en su época, y mira que es flojo. Hasta el dibujo de Rob! me engañó en su momento. Algo tendrá, no?

Skellington dijo...

Pues yo soy de los que pienso que si Liefeld viene a España va a tener bastantes frikis esperando turno para pillar un dibujo suyo.
Anatomia nula, eso si, pero yo deje de comprar X-Force cuando la dejo de dibujar Rob.

Nacho.