martes, enero 27, 2009

THE BOYS: MOJA. Ennis dando por culo.


Casi un año después de que saliese el primer tomo y cuando la serie lleva ya más de treinta números en U.S.A. Norma (con su excelente calidad de edición habitual) publica el segundo tomo de la que probablemente sea una de las colecciones más salvajes e irreverentes de la actualidad.

Sinceramente no se si Garth Ennis me toma el pelo o es un puto genio, porque por un lado parece que lo que escribe en The Boys es transgredir por transgredir y por otro lado parece que quiere llevar el cómic de Superhéroes un paso más allá. Aunque probablemente lo que quiere es pasarse por el forro los tópicos del género por excelencia en los U.S.A. En este segundo volumen hay de todo. Un superhéroe llamado salchicha de Amor, un sosias de Batman que mete la polla allá donde le quepa, un depravado que se la menea viendo los juegos paralimpicos, una enana que usa consoladores más grandes que ella misma... que yo recuerde que seguro que hay muchas burradas mayores. Por culpa de este tomo se me ha quedado grabada para siempre la palabra “moña”.

Moja esta compuesto de dos historias en la primera. The Boys deberán investigar la muerte de un joven homosexual que en su día fue el sidekick de una especie de Batman híper-tecnologico con problemas de incontinencia sexual. Una historia muy burra en la que lo mejor es sin duda la evolución de los dos protagonistas Hughie y Carnicero, siendo el segundo toda una caja de sorpresas porque donde parece que va a ser el tío con más prejuicios sobre la faz de la tierra sorprende que tenga una mente tan abierta.

La segunda historia lleva a los aprietatuercas del gobierno yankie a Rusia para investigar junto con el ex.- super Salchicha de Amor (líder de Orgulloso Plan Quinquenal) la extraña muerte de dos superhéroes locales a los que de repente y por cosas de la vida va y les explotan sus cabezas. Esta segunda historia es bastante más gore que la primera pero mucho más divertida, no intenta ser tan trascendental como otras hasta el momento, ni falta que hace. Yo soy de los que piensan que Ennis gastó toda su inspiración en Hearthland y Preacher, y con que me divierta me conformo.

El dibujo como siempre corre a cargo de Darick Robertson y en mi opinión desde que se autoentinta ha perdido bastante y en este volumen hay varios dibujante invitados de los que sólo uno es acreditado, por lo que la parte gráfica se resiente bastante.


NOTA: 7/10

3 comentarios:

Jaime Sirvent dijo...

Ya,eso pasa mucho. Siempre que hay muchos dibujantes la calidad se resiente, y sobre todo no te puedes acostumbrar a ninguno, es un poco coñazo.

El cómic no lo he leído, no tiene mala pinta, a ver si cae para un año de estos(dada mi economía)

Pater dijo...

"Yo soy de los que piensan que Ennis gastó toda su inspiración en Hearthland y Preacher"

totalmente de acuerdo contigo

Oneyros dijo...

me too, aunque añadiria Diosa