miércoles, marzo 11, 2009

PATRULLA X: DIVIDIDOS.


Tras Complejo de Mesías tocaba otra reestructuración de la franquicia mutante y así llegó “La división hace la fuerza” que es lo que era “Diezmados” a “Dinastía de M” pero infinitamente mejor. No se si es porque la mencionada “Complejo de Mesías” ha sido la mejor saga mutante (y casi de Marvel) desde Onslaught o que sus creativos están en muy baja forma, y me da que es más bien la segunda teoría.

Ed Brubaker como decía mi amigo Oneyros no parece el mismo Brubaker que nos hizo flipar con Catwoman o que hace que el Capitán América sea una de las colecciones imprescindibles de cada mes. Aquí parece otro, un Scott Lobdell noventero que no lo hacía mal pero que se limitaba a cumplir con el papel, no odiabas sus historias pero le costaba mucho abandonar la categoría de mediocre. Y como dibujante está Mike Choi que en la segunda miniserie de X-23 o en Witchblade estaba que se salía el chico, pero aquí justito justito como si no hubiera tenido tiempo de trabajarse las páginas el tiempo suficiente como para hacer un buen trabajo.

La historia está centrada en dos frentes muy definidos, lo que pasa es que el grupo todavía tiene que formarse porque claro, Xavier no está, la Patrulla se ha desvandado, la escuela está destruida, lo de siempre que viene a traducirse en que los guionistas todavía no se han rifado los personajes. Así por un lado tenemos a Rondador Nocturno, Coloso y Lobezno en Rusia con Piotr en plan llorón por toda su familia masacrada (por el mencionado Lobdell por cierto) y con la casa roja pisándoles los talones, esta subtrama que ocupa mucho menos espacio que la principal es bastante más entretenida y nos deja grandes diálogos entre los tres mutis, aunque no está exenta de tópicos y ya podéis adivinar a que villano del pasado de Lobezno y relacionado con Rusia se acaban enfrentando.

En la trama principal la magia es la protagonista así que quienes me conocen ya se imaginarán cuanto me he aburrido y es que odio los temas místicos (salvo el Doctor Extraño de Stern, DeMatteis o Vaughan) así que la trama se me ha hecho insufrible para colmo me pasé toda la puta historia convencido de quien era el villano y al final me equivoqué totalmente, así que al menos le tengo que reconocer ese merito a Brubaker y mira que con las pistas dejadas era más que evidente, pero nada, que resulta que en San Francisco (esta nueva ubicación puede dar mucho juego) todo el mundo está volviendo a los sesenta en plan Hippie y los mutis no pueden ser menos, pero ahí estarán Emma y Scott para investigar lo sucedido, y poco más porque durante cuatro números se limitan a andar y andar y a pegarse un poco con otros mutis, un coñazo lo dicho.



NOTA: 5/10

2 comentarios:

The Korinthian dijo...

En cuanto leí el primer número ya ví que era más de lo mismo...

Oneyros dijo...

Yo tengo fe de que en cuanto llegue Fraction la cosa mejore