lunes, junio 08, 2009

ÁNGELES Y DEMONIOS: INVENTÁNDOSE SECUELAS.



Vista con algo de retraso para lo que suele ser habitual en mi, pero bueno también soy un friki paciente así que no hay problema (claro que la peli no era de Marvel, ni era Transformers, ni G.I.Joe que entonces otro gallo ya nos cantaría...). El caso es que el pasado sábado acudí a la sesión de madrugada del cine para ver la “secuela” del Código Da Vinci. Y las más de dos horas que dura la película se me pasaron volando.

Antes de empezar hay que decir que Ángeles y Demonios, el libro, es anterior en ficción y en publicación al Código Da Vinci, de hecho el éxito del último libro de Dan Brown (último de los cuatro que tiene) fue lo que hizo que se publicaran los restantes en casi todos los países del mundo. Pero bueno algo a destacar y que no suele pasar mucho es que en esta ocasión la adaptación cinematográfica gana y mejora mucho la obra literaria que adapta.

Sin entrar en Spoilers, Ángeles y Demonios arranca cuando tras la muerte del Papá, regresan aparentemente tras cuatro años los Illuminatti, que planean arrasar con la iglesia del Vaticano secuestrando a los cuatro Preferetti y detonando una bomba de Antimateria de un centro de investigación suizo que sería capaz de barrer por completo todo el pequeño país. Claro dado que hay iconografía religiosa de por medio pues llaman a Robert Langdon (que por supuesto debe ser el único especialista del mundo) para que les ayude y se mete en una trama donde no todo puede ser lo que parece.

Pues lo dicho con una cojonuda banda sonora de Hans Zimmer que responde a los mismo acordes de la primera entrega la película atrapa por momentos y su ritmo frenético no cansa por muy absurdo que parezca ver a los protagonistas corriendo como lelos por toda la ciudad sin conseguir nada. Aunque claro casi todas las películas de este tipo suelen ser así. Si bien Tom Hanks con esa cara de tonto que tiene sigue sin pegarme en el papel protagonista (que yo creo que Richard Guere o Robert Downy Jr. Habrían bordado), Ewan McGregor está muy bien en su papel del camarlengo. Aunque dado el juego de luces que usa Ron Howard (director todoterreno donde los haya al que adoro por Willow) a veces te quedas esperando a que saque el sable láser, pero bueno eso lo pienso porque soy friki.

Resumiendo. Que no decepciona, que es el típico blockbuster veraniego pero se puede ver sin vomitar y sin sentirse estafado por pagar la abusiva entrada.


NOTA: 7/10

2 comentarios:

Inmates dijo...

Cierto este tipo de peliculas uno las ve para entretenerse.

Si uno va a mortificarse buscandole que sea creible, nunca lo lograra.

Todo es ficcion y Brown como es tradicional en los escritores de USA hace gala de grandes lagunas de conocimiento de Europa o de cualquier otra cosa que no sea los mismos USA.

Mike Lee dijo...

Ewan siempre se guarda un sable láser en la manga, por algo ha sido Obi-Wan en tres películas ;)
Como bien dices, Ron Howard dejó el listón bien alto con Willow.
¡Saludos!