martes, marzo 02, 2010

INVICTUS. No es una maniobra política, es una maniobra humana.


No se que va a ser del séptimo arte (el cine es el séptimo arte ¿verdad?) cuando ya no esté Clint Eastwood. Esperemos que todavía le queden muchos años por delante y un buen número de películas tan fascinantes como las que lleva haciendo en lo que va de siglo, aunque perderle como actor es algo a lo que todavía tendremos que acostumbrarnos al menos nos queda el consuelo de que de momento no va a abandonar sus labores en la dirección.

Invictus está basada en un libro, creo que esta la segunda vez que Eastwood adapta un libro tras la también cojonuda Mystic River, que cuenta la historia del presidente de Sudáfrica, Nelson Mandela y de cómo tras su salida de la cárcel intenta poco a poco hacer que su país salga del profundo pozo en el que está, de cómo darles a los cuarenta millones de personas que viven en él algo en lo que creer, de reconciliar a la población negra con la población blanca…

Pero sobretodo lo que ha conseguido el bueno de Clint es crear una historia de esperanza, una historia sobre la redención pero no ya del protagonista, sino de toda una nación y sobretodo una historia sobre como perdonar, olvidar el pasado, concentrarse en el presente y luchar por el futuro. Una historia preciosa me atrevería a decir.

Para ello el director ha contado con el inmenso talento interpretativo de Morgan Freeman, denominado como el mejor actor vivo del momento, un actor todoterreno que ya da igual que actúe en comedias, dramas, cintas de acción o ciencia ficción que su papel siempre es destacable, no es la primera vez que trabaja con Eastwood pues ambos ya se complementaron a la perfección en Million Dollar Baby. Yo como completo ignorante de la historia real en la que se basa la película he disfrutado cada segundo de la misma puesto que todo era una novedad para mi y Morgan Freeman hace que quieras llegar a casa y leer más sobre Nelson Mandela. Un hombre que lo primero que hizo tras veintisiete años encarcelado fue perdonar a los que le metieron en prisión. Su interpretación es perfecta (espero que le den el oscar), un papel emotivo y entrañable por todos lados.

El otro gran pilar de la película es Matt Damon en el que es probablemente su mejor actuación desde “El Indomable Will Hunting”, aquí nos podemos olvidar de su semblante en plan muro de ladrillos que tanto le ha costado abandonar tras la saga de Bourne. En Invictus interpreta al capitán de la selección nacional de Rugby, cuya función en conseguir alzar a su equipo como campeón del mundo, una tarea harto difícil.

El rugby, un deporte que no me gusta y que me importa tres cojones, pues joder que mal lo pasé con el partido final. Casi parecía que estaba en el campo viéndolo en directo o aún más en el propio terreno de juego jugándome el todo por el todo. Hasta este punto me sumergí en la trama, salpicada con numerosos golpes de humor marca de la casa.

Imprescindible.

NOTA: 9/10

4 comentarios:

Mike Lee dijo...

Peliculón, emocionante y épico a partes iguales.
Por cierto, Clint ha adaptado novelas en muchas más ocasiones y para mí Damon tiene algunas más actuaciones memorables.

¡Saludos!

Goku_Junior dijo...

Muy buena película, por sus actores, por la historia que cuenta y por que transmite lo que el director quería transmitir: esperanza (creo haber visto un lindo anillo azul xD).

charlie furilo dijo...

Totalmente de acuerdo contigo como verás en mi reseña. Una gran película, que habla sobre el perdón, la coexistencia pacífica y la unión, que te reconcilia con el género humano y hace que salgas del cine queriendo ser mejor persona.

Larga vida al tío Clint!!!!

Yota dijo...

Un peliculon en toda regla, gracias a todos por los comentarios!