miércoles, mayo 12, 2010

LOS MUERTOS VIVIENTES. En lo que nos Hemos Convertido.



Parece que fue ayer cuando Planeta comenzó ha publicar la colección de los Muertos vivientes en España y ya han pasado cinco años desde el Salón del cómic de Barcelona de 2005 donde se publicó el primer tomo de una serie desconocida realizada por unos autores desconocidos pero que cosechaba unas críticas tremendas allí donde se ponía a la venta. Y nuestro país no ha sido menos, diez tomos que incluyen los primeros sesenta números U.S.A. por lo que haciendo cuentas sale a número usa y pico al mes aquí.

En lo que nos hemos convertido es posiblemente el tomo más pausado de toda la colección, un momento tan bueno como cualquier otro para tomar aire y seguir adelante, pese a que no están en una ubicación fija como lo fue la cárcel durante varios años, en este volumen Rick y su hijo tienen que seguir acostumbrándose a la perdida de su esposa y madre y a la compañía de sus nuevos compañeros de viaje. Unos personajes distintos a los que nos hemos encontrado hasta ahora porque estos tienen en su vida un objetivo más allá de la mera (y cada vez más sin sentido para algunos) supervivencia.

Probablemente en estas ciento y pico páginas Kirkman ha querido volver a dar una lección de su ya mítico “¡Nosotros Somos los Muertos Vivientes!” que parece se ha convertido en mantra de la colección. Seremos testigos de algunas de las escenas más crudas vistas hasta el momento en esta colección como cuando Rick tiene que enfrentarse de manera salvaje a unos “humanos” que pretenden violar a su hijo y hacer frente a unas no menos peligrosas conversaciones con su mujer fallecida a través de esos momentos “telefónicos” que ponen los pelos de punta a más de uno.

¿Lo más interesante de este tomo? Pues entre otras cosas, el nuevo miembro que unirá al grupo. Un viejo conocido de Rick, que me va a obligar a que repase el primer volumen (el dibujado por Moore, el único que no ilustró Adlard) y ver si de verdad eso pasó o se trata más que nada de un ejercicio de retrocontinuidad por parte de Kirkman.

No dejéis que este post aparentemente desganado os de una perspectiva negativa del tomo, lo que sucede es que una colección que roza la perfección en prácticamente cada número que sale publicado a veces tiene momentos de mayor calma o templanza y eso es algo a lo que no gusta acostumbrarse. De todas formas Los Muertos Vivientes sigue siendo sin lugar a dudas la mejor colección de cómic americano del mercado.

NOTA: 7/10

7 comentarios:

Arkano dijo...

voy a tener que retormarlo entonces? con lo bien que estaba yo sabiendo que se quedaron en la cárcel

The Korinthian dijo...

Mierda, que aún no lo tengo!!

Yota dijo...

Alberto: pues por lo menos tienes que leerte el tomo ocho... diosssss, que crueldad!

Javi: Ya tardas bastardo!

charlie furilo dijo...

A mi me ha flipado, como toda la colección, que sigue número a número, tomo a tomo, sin decaer y sin bajar la calidad. En este en concreto, tiene al menos 3 momentos que me han puesto los pelos de punta (los dos que dices, los "teléfonicos" de Rick y su brutal enfrentamiento con los "humanos", y sobre todo la conversación entre Abraham, Rick y su hijo: Acojonante.

Por otra parte, estoy de acuerdo contigo, el tomo 8 es I-M-P-R-E-S-C-I-N-D-I-B-L-E.

Yota dijo...

Gracias por el comentario Charlie.

Es que la serie es lo más, y cada tomo por muy relajado que parezca, tiene siempre varios momentos para enmarcar.

Pater dijo...

pues yo como tomo de caaaaalma vi justamente el 9, el anterior, que se leía en un plis encima
con éste han vuelto a retomar la actividad y la supervivencia pura y dura (esa marea zombie hacia el final es la leche de agobiante)

tremenda serie

Yota dijo...

Gracias por el comentario Pater, la verdad es que analizando así el episodio tienes razón, solo por la marea zombie del final, merece la pena ya.