viernes, septiembre 24, 2010

STAR WARS. Jugando al Rol en una Galaxia Muy Muy Lejana.


Como algunos os habréis dado cuenta (y así me lo habéis hecho saber) últimamente el blog está adquiriendo unos tintes nostálgicos mucho más acentuados de lo que venía siendo habitual en esta, vuestra casa.

Hoy me apetece hablar de la última vez que jugué a un juego de rol de los de toda la vida, de esos del libro con muchas páginas, muchas instrucciones, dados de muchas caras y un master de juego de lo más cabrón que aunque hubiese unas directrices a seguir la partida acababa o iba por los derroteros que a él le salían de los cojones.

De pequeño jugué a muchos de estos juegos durante interminables horas y días, a saber: el Rune Quest (y su ampliación Tierra de Ninjas), La llamada Chtuhlu, Far West, El Señor de los Anillos, Paranoia… y Star Wars. Especialmente Star Wars, la sagrada trilogía contó con un juego de rol que aunque tardó mucho más de lo que sería deseable en ser publicado en castellano por fin nos llegó.

Pues tengo que volver la vista a octubre de 1999 justo antes de empezar a trabajar como recepcionista en NH Hoteles (mi primer trabajo serio) y como mis colegas tenían unos días libres antes de empezar la Universidad pues nos montamos una aventurilla rápida. La premisa era la siguiente, íbamos en un bombardero orbital clase cimitarra (sacado de la trilogía de la Nueva República de Timothy Zhan) con capacidad para seis tripulantes y un enganche para transporte y repostaje de dos cazas Tie. Íbamos de misión a Coruscant para informar de una importante descubrimiento de una luna aparentemente sin vida de uno de los planetas del Núcleo Interior.

Lo primero era escoger unos buenos nombres galácticos, algo bastante complicado (¿cómo lo haría Lucas para poner nombre a todos?) yo me cogí el nombre de “Clint Barton” (no se porque pero para mi tenía reminiscencias a Han Solo), otros escogieron nombres como Sgto de Artillería Andy Warhol, o Rotgen Hauer… mucha imaginación para eso no tuvimos, eso explica también que no fuéramos ninguno de nosotros el Master.

Poco podíamos imaginar que el Master había ideado está partida como una misión sin retorno o posible final feliz y que poco a poco fue acabando uno por uno con toda la tripulación. El muy cabrón nos hizo pensar primero que había un espía de la República o un Jedi entre los navegantes para poco a poco ir dando a entender que en la luna se había colado un organismo que iba saltando de un huésped a otro como una mezcla del Simbionte de Veneno, Alien y La Cosa de John Carpenter y que anulaba el libre albedrío del huésped. Así nos cazó uno a uno.

Encima uno de los dos cazas Tie se estropeó en un tiroteo y como a diferencia de los Ala X, los bizcos carecen de la capacidad de saltar al hiperespacio pues tampoco nos servía de mucho para la fuga del bombardero. Así que estábamos jodidos. Para hacer un poco más realista la partida rehusamos a la posibilidad de hacer uso del Punto de Fuerza Oscura que se obtiene por defecto al comienzo de la partida. Ni que decir tiene que al final morimos todos porque era lo que deseaba el Master pero nos echamos unas buenas risas.

Y hasta aquí llegó mi última partida rolera hace once años

4 comentarios:

Mike Lee dijo...

No llegué a jugar a éste, pero comparto experiencias similares con El Señor de los Anillos y Dragones y Mazmorras. ¡El máster siempre se sale con la suya!

¡Saludos!

Yota dijo...

Gracias por el coment. La verdad es que si no te gusta star Wars mejor no juegues, porque hay nombres de bichos y criaturas que como no hayas visto en las pelis por mucho que los describa el master...

Y sobre lo cabrones que son estos, ufff, no se si en estos años habrán sacado algún tipo de regla para limitar su autonomía.

Oneyros dijo...

Yo ya te dije, solo he jugado 1 vez en mi vida hace 1 mes y tardare en volver XD

Yota dijo...

jajaja, no te gustó la experiencia? a que juego fue por cierto?