domingo, septiembre 19, 2010

USAGI Y LAS TORTUGAS. Vaya dudas más cabronas.


Cuando era pequeño estaba enganchadísimo a los dibujos animados como cualquier chaval de esa edad, aunque creo que como proto friki me gustaba más que a los demás series como G.I.Joe, Transformers o Thundercats, es decir las fantásticas, de ciencia ficción o que tuviesen alguna relación con el cómic (que en aquel momento por supuesto yo desconocería). Recuerdo especialmente el domingo que telemadrid estrenó por la tarde el primer episodio de las Tortugas Ninja (todavía con el doblaje raro donde a Michaelangelo le llamaban Miguel Ángel) y al día siguiente si no habías visto ese capítulo no eras nadie en el patio de recreo.


La serie siguió su curso (además fue bastante larga y prolifera en sus cinco temporadas) y el merchandising inundaba todas y cada una de las jugueterías y grandes almacenes. Siguiendo con la serie había un capítulo que me gustaba especialmente donde las Tortugas viajaban al Japón Feudal y allí eran ayudadas por un conejo samurai oO (esto junto con el conejo mercenario que salía en Moonwalker y el conejo verde de Bucky O´Hare se confirmaron como mi tridente de bichos antropormifcos favoritos de mi infancia). El bicho en cuestión se llamaba Usagi Yojimbo y me resultó la mar de simpático, volvió a tener una breve aparición en la serie y por supuesto contó con su propia figura. Pero este bicho tenía que ser algo más importante que una mera estrella invitada porque recuerdo que en la micromanía hablaban de su videojuego para Commodore 64. Demasiado para un personaje de un solo episodio ¿no?



Entonces llegaron los noventa y algo pasó en mi vida que todavía arrastró: ¡empecé a leer cómics! Los primeros años poco o nada tenían que ver con esta historia que os estoy contando. Pero un buen día en la zona de saldos de mi librería había un católogo previews y mi librero me lo regaló y claro aluciné con todo lo que se publicaba en Estados Unidos. En la editorial Dark Horse hubo algo que me llamó la atención. Usagi Yojimbo tenía una serie regular realizada por Stan Sakai, cuyo nombre me sonaba y es porque era rotulista de muchos cómics de Masters del Universo.

La duda seguía, además no tenía internet ni otros amigos frikis y en la dolmen nunca hablaban del tema, pregunté a mi librero y no tenía ni puta idea. Menos mal que un día se empezó a publicar en España Usagi Yojimbo (aunque no en orden cronológico), corrí como un loco para hacerme con el tomo y por fin me enteré de todo. Resulta que Stan Sakai publicó con Mirage Comics, la editorial donde vieron nacer el cómic oscuro y original de las Tortugas Ninja, como era muy amigo de Peter Laird se prestaron a los personajes para que apareciesen unos en las series de otros, incluso en una de las últimas series de dibujos de las Tortugas.


Es un post chorra lo se. Pero es que no pretendía más que hacer una pequeña reflexión de lo difícil que era antes quitarte dudas de encima como esta tontería cuando no se tenía ningún medio al alcance. Ahora con un simple clic....

4 comentarios:

Vladek dijo...

Ya de pequeño descubriste un crossover.

Que cierto es lo de la vida antes de internet, antes era jodisimo averiguar las cosas.

Int dijo...

Y qué difícil era ver determinadas películas, sobre todo cuando uno no vivía en la ciudad.

Lo bueno de internet es que hoy en día lo tienes todo a tu alcance (o casi todo), pero se ha perdido la magia de la búsqueda: era casi tan importante encontrar determinada película como verla.

Ulin dijo...

Jo yo recuerdo las aventuras en el videoclub, cuando encontrabas una cinta de anime nueva o cuando descubrías una serie porque veías el trailer en otra peli que habías alquilado...

Ay... la nostalgia... ¿Nos estaremos haciendo mayores? xD

Yota dijo...

Gracias a todos por los coments.

VladeK: Pues si! el primer crossover de mi vida.

Int: Eso tenía su gracia desde luego, recuerdo lo que me costó encontrar en VHS la película clásica de Furia de Titanes o la primera edición en DVD de Beautiful Girls... otros tiempos.

Ulin: somos mayores colega XD, las expediciones al videoclub, todavía recuerdo lo que me molaron pelis como Una Pandilla Alucinante o Goonies que no conocía y descubrí gracias a los posters que inundaban el videoclub.