lunes, enero 31, 2011

AQUEL ROL DE LOS NOVENTA....

El otro día hablando de Warhammer con un amigo nos pusimos a recordar los míticos vicios que nos pegamos hace como quince años a unos juegos de tablero bastante roleros que se pusieron de moda en aquella época algo anterior a la explosión de Warhammer que se vivió un tiempo después. Lo que son las cosas, todavía tengo los tres juegos que tan buenos ratos nos proporcionaron y echando un vistazo por la red compruebo que están más que cotizados… la peña paga unas cantidades desorbitadas por ellos.

Empezamos en 1989 con el lanzamiento masivo de HeroQuest, juego creado bajo el auspicio de Games Workshop y que fue distribuido en España por MB (grandes momentos nos proporcionó aquella compañía). Gozó de una campaña televisiva y de un éxito bastante grande. A mi me lo regalaron por mi comunión y la verdad… era demasiado pequeño para entenderlo. Me perdía, pero con los años le fui pillando el truco a eso de ser Master y putear a los demás. Molaba, porque podían jugar hasta cinco personas en los diferentes roles como Mago, Elfo, Enano y Bárbaro.



El juego podía ser bastante largo pues ofrecía un buen número de desafíos y algunos eran complicados. La variedad de miniaturas y su calidad era bastante buena y además tenía toques ciertamente roleros como la “hoja de personajes”. Fue tal su aceptación que tuvo varias reediciones y siete expansiones con nuevas aventuras, personajes, monstruos…

En 1990 salió a la venta Cruzada Estelar, que es lo mismo que Hero Quest pero en el espacio. Se trataba de una versión en tablero del juego de ordenador Space Hulk donde podíamos elegir a uno de los tres equipos de Marines Espaciales que tenía derrotar a todo tipo de monstruos de pesadillas. El tablero de juego era similar al de HQ y podíamos configurarlo de hasta quince formas distintas.



Una de las principales novedades era que incluía tres marcadores para las estadísticas de lo equipos “buenos”. Por supuesto era necesario que alguien ocupase el rolo de “malo” y podía mover los bastos ejércitos llenos de orcos y duendes del espacio. Dentro de las criaturas del mal habría que destacar a los robagenes, lagartos de cuatro brazos que la liaban parda y sobre todo el Dreadnought que era un plagio descarado del ED-209 de Robocop y ese es el motivo de que en eBay se paguen hasta 150 euros por el juego cuando originalmente no pasaba de los 20.


Dejamos para el final el mejor: Battlemaster. Allá por 1992 se lanzó a la venta este monumental juego que dejaba de lado cualquier componente mínimamente rolero para centrarse en la estrategia militar. Lo primero que llamaba la atención del juego era que se desarrollaba sobre un tapete de 1,30 x 1,50 que provocaba que en habitaciones pequeñas se estuviese bastante estrecho.


En Batllemaster había dos bandos: Los Bretonianos y las Fuerzas del Caos. En total había como cien fuguras sobre el tapete agrupadas en escuadras de cinco, salvo las de caballería que eran tres, cada ejército tenía sus propias características. Había de todo. Jinetes a caballo, cabalga-lobos, orcos, goblins, arqueros, ballesteros, lanceros y luego por el lado de la luz había un cañón y por el de la oscuridad un troll que eran las unidades especiales. En el centro del tablero había una torre que podía conquistarse por cualquiera de los bandos y que sumaba puntos especiales a esa unidad.

Si se “modificaban” un poco las normas las partidas podían durar horas, yo recuerdo una en concreto que duró un fin de semana completo de esos que casi ni salías con tal de acabar con todas las fuerzas del rival. Además que no pudo ser más épico, igual algún día cuento la historia, aunque no le importe a nadie.

2 comentarios:

Mike Lee dijo...

¡Grandísimo el Heroquest!

Cuenta la historia de la batalla, seguro que modificaste algunas reglas.

¡Saludos!

Anónimo dijo...

El cruzada estelar... que recuerdos.