miércoles, septiembre 14, 2011

LOS 4 FANTÁSTICOS: IMPENSABLE


Se me acumula el trabajo a la hora de reseñar los tomos del Coleccionable Héroes Marvel y de la colección Extra Superhéroes, tanto es así que no os extrañe que cuelgue algunas críticas una o dos semanas más tarde de lo debido y eso que mi intención inicial era colgarlas en el blog el mismo día que salieran a la venta.

Vamos con la reseña en cuestión. Impensable es el segundo tomo dedicado a recopilar la etapa de Mark Waid y Mike Wieringo, etapa que quienes me conocen saben que no me gustó mucho en su día y que nunca me había propuesto releer (si algo no te gusta para que perder el tiempo ¿verdad?) pero gracias a mi mencionada intención de reseñar todos aquellos recopilatorios de material que ya tengo le he dado una segunda oportunidad y la opinión que me han merecido al respecto es bien distinta ahora, no se muy bien porque no vi las virtudes en su momento y no puedo achacarlo a que la etapa actual sea floja ya que Jonathan Hickman está escribiendo la mejor serie Marvel del momento.

Impensable, es la inevitable historia que todo autor que escribe los 4 Fantásticos durante algún tiempo tiene que contar, me refiero obviamente al enfrentamiento entre la Primera Familia y su archienemigo el Doctor Muerte. Lo que pasa es que Mark Waid por fin se molestó en hacer hincapié en un aspecto que siempre se menciona del bueno de Víctor pero que suele dejarse bastante de lado es su afinidad a las artes arcanas y la magia, pues bien en el episodio que sirve de prólogo a Impensable hará uso de todo su poder místico y seremos testigos de que está dispuesto a pagar cualquier precio que sea necesario para vencer a Reed Richards.

Así que atacando al cuarteto donde más les duele, esto es a través de sus hijos, con escenas bastante escalofriantes como cuando Valeria pronuncia su primera palabra que no es otra que “Muerte”. Los huevos en el suelo, así de simple y más si tenemos en cuenta que tanto Franklin como Valeria son fundamentales para el desarrollo de los argumentos de Waid que ha querido dar énfasis al concepto de familia y de ahí su protagonismo o que haya querido que Johnny Storm madure dándole el control de la empresa o que Ben haga de niñero. Quitando los súper poderes quiere que sean una familia lo más normal posible.

Sin añadir mucho decir que la batalla contra Muerte es muy espectacular, Waid rescata a los Sin Mente (vistos recientemente en Nova) y los cinco números que dura el arco principal se leen en un suspiro y eso que en cada número USA hay mucho texto y se cuentan muchas cosas pero me encanta el mensaje que lanza Muerte “si quieres vencerme Richards tendrás que aprender magia” y ya sabemos la animadversión que tienen los súper genios como Reed, Stark o Pym a lo que no pueden explicar con ceros y comas. El tomo lo completa la historia “La Quinta Rueda” dibujada por Casey Jones (que pena que no se prodigue más) que narra las consecuencias que ha tenido la batalla contra Muerte en el miembro más afectado de la primera familia de Marvel.

No he comentado el dibujo hasta el final, pero tampoco creo que haga mucha falta porque el tristemente desaparecido Mike Wieringo dibujaba como los ángeles el muy cabrón, que bueno era y que reconocible era su estilo, cada página suya era una obra de arte. Termino comentando una curiosidad y es que este volumen incluye el nº 500 de Fantastic Four, dato tonto pero fue el primer cómic que conseguía la renumeración tras los nº 1 que supuso Heroes Reborn o el relanzamiento de SPider-Man.

NOTA: 7/10

3 comentarios:

Arion dijo...

Es una lástima que Wieringo falleciera en pleno auge creativo.

Muy bueno tu blog, el mío también es sobre cómics en caso que quiera darle una ojeada: www.artbyarion.blogspot.com

Mike Lee dijo...

Pues tras esta reseña me replantearé darle una oportunidad, sobre todo por el enfrentamiento Richards/Muerte.

¡Saludos!

Yota dijo...

Gracias por los coments!

Arion: Pues gracias por la recomendación, le echaré un ojo, y espero comentar a menudo, saludos!

Mike: Ya te digo colega, con la relectura gana un montón!