
Vamos con una nueva entrega de “el que sea” y yo. Para esta entrega tenemos como invitado a Veneno, posiblemente el “villano” más sobreexplotado de cuantos pululan por el Universo Marvel, un personaje que a mi me gusta mucho y que ha dejado su marca en mi (de manera literal como algunos pocos saben y han visto jejeje) hijo de los noventa (aunque su aparición fue a finales de los ochenta) gozó de una fama inusual en una época donde triunfaban personajes violentos como Dientes de Sable, Punisher o Lobezno o versiones apócrifas de héroes conocidos como Máquina de Guerra, U.S.Agente y Thunderstrike.

Lo más curioso es que como mis comienzos como Friki de los cómics fueron con el manga y con personajes como los X-Men y Daredevil a Spider-Man lo conocía porque no hay dios que no le conozca por la cultura popular, pero a Veneno yo lo conocí gracias a la mítica recreativa de Sega de 1990 donde Spider-Man protagonizaba un Beat´em Up junto a la Gata Negra, Namor y Ojo de Halcón. En ese juego Veneno era el primer villano a derrotar junto con el Escorpión, luego era mutado y se convertía en un bicho gigante que nos las hacía pasar putas.

Seguimos con otros medios antes de llegar a los cómics y es que la serie de animación de la Fox nos cautivó a todos por su colorido y por el enorme repaso que le pegaba a toda la historia de Spider-Man donde aparecieron casi todos sus personajes principales, entre ellos Venom, un simbionte que se pegaba a Eddie Brock y se convertía en una versión brutota del Trepamuros con un diseño simple pero molón que venía a ser una versión del traje negro de Spider-Man pero mazao… En esta serie el simbionte llegaba a la tierra en una nave espacial, ejem… lo de costumbre.

Probablemente uno de los momentos que más recuerdo de mis incontables horas rebuscando en los cajones de segunda mano de una librería de mi barrio fue cuando me topé con los números uno, cinco y ocho de Secret Wars, los compré porque aluciné pepinillos con la cantidad de héroes que había en la portada. Pues leyendolos y sin enterarme de muchas cosas pero en el último de esos tebeos Spider-Man manipulaba una máquina extraña y de repente tenía un traje nuevo con habilidades chachis. Dudo mucho que Jim Shooter y Mike Zeck supieran lo que tenían entre manos.

Los noventa seguían adelante y rebuscando conseguí el nº de Forum donde se publicaba parcialmente el The Amazing Spider-Man 290 con el debut de Veneno, ese número acojonaba por la cara de terror de MJ (McFarlane no ha hecho tebeos como esos desde entonces). Ya gracias a los correos de los lectores y algunos artículos fui pillando más cosillas del personaje (no había ni fanzines ni Internet así que la información era poca) y me seguía molando más en especial Eddie Brock, el tío tenía todo el derecho del mundo a odiar a Parker, vale que había hecho trampas con todo lo del Comepecados, pero es que Petey siempre se está quejando de lo mal que le van las cosas y tiene a una súper modelo a la que follarse, siempre le acaba saliendo curro y encima tiene amigos que darían la vida por él, pero Mr. Brock lo único que tuvo fue la mala pata de estar en una iglesia y que un montón de mocos le caiga encima.

Como todo buen éxito. Marvel vio en Veneno una gallina de huevos de oro y la lío parda, saliendo en todas las series posibles, encima el cabrito quedaba bien en las viñetas y tuvo la suerte de contar con los lápices de gente como Todd McFarlane, Mark Bagley y Erik Larsen para ilustrar la mayoría de sus apariciones noventeras. Pero para mi lo fue ya un delirio fue la saga de Matanza Máxima con Carnage, el demoduende, el doble (salido de la trilogía del Infinito) y montón de héroes (de los que salían no conocía a Capa y Puñal, Puño de Hierro, Deathlok…) además para aumentar el hype me pillé también el juego de Super Nes que es de mis favoritos de cuantos hay protagonizados por personajes de cómic.

Ya he mencionado que el personaje estaba explotado pero bien y yo NUNCA he comprado la serie regular de Spider-Man hasta la llegada de Strazcynski quitando momentos puntuales y crossovers por lo que recuerdo momentos puntuales como la aparición de Veneno en Darkhawk donde durante dos números da caza al protagonista de la serie en una historia frenética o el tomo de Planeta de Simbiontes que también tenía entre los héroes participantes al añorado Ben Reilly y por supuesto la retahíla de miniseries que casi casi podían considerarse una serie regular. El número uno de la primera de ellas “Protector Letal” fue número uno en ventas en Estados Unidos y desde ahí la calidad fue en picado. Forum publicó todas en España y yo me las compré (bueno.. casi todas)

El personaje tenía un claro desgaste, tanto que incluso separaron al simbionte de brock y contó con una serie regular de 18 entregas dentro del sello Tsunami. Era entretenida y tenía un aire misterioso a lo “The Thing” de John Carpenter, pero acabó cerrando como toda la línea (la que más duro fue Runaways y ya hace tiempo que no se publica nada de estos niños) y este párrafo podría terminar con un.. “Eddie Brock pasó a la historia…”

Porque en los últimos años nuestro querido simbionte azul, negro y blanco ha saltado de huesped. Fue por culpa del enfant terrible “Mark Millar” que se le ocurrió que sería divertido ponerle el simbionte a Marc Gargan, antiguo Escorpión y como suele ser habitual en Millar. Llegó, destrozó y se fue sin hacer ruido dejando todo el desastre. El nuevo Veneno dio algo más de juego gracias a que Warren Ellis lo metió en sus Thunderbolts y más tarde Bendis en sus Dark Avengers…. Por el camino hubo algo llamado el Anti-Veneno… y ahora hay un nuevo Venom pero no voy a mencionar a su huésped…. Absurdo como poco.