lunes, febrero 20, 2012

BREAKING BAD T.3 TODO ES POR ELLOS



Si Breaking Bad no es la mejor serie de televisión en activo actualmente bien poco debe faltarle porque resulta perfecta a todos los putos niveles, y muestra de ello que es que colecciona Grammys año tras año y Bryan Carlston ya lleva más de uno. Afrontar esta reseña sin contar spoilers va a ser sumamente complicado pero voy a evitar todos sobre la tercera temporada pero alguno se me escapará sobre las anteriores. Así que cuidado.

La tercera temporada no podría empezar mejor con todas las cartas sobre la mesa de la partida que juega Walter y su mujer Skyler y es que la base de esta serie más allá de drogas y mafias ha sido la familia, pura y dura. Walter ha hecho lo que ha hecho para que toda su familia esté cubierta de por vida cuando él muera irremediablemente de cáncer (tema que ha sido un tanto apartado en esta tanda de episodios). La metanfetamina es sólo el medio de conseguirlo.

La habilidad de los realizadores y guionistas es magistral porque no nos equivoquemos, los protagonistas y principales personajes de esta serie son seres humanos despreciables; asesinos, traficantes, gente que piensa que el fin justifica los medios, pero que pese a todo resultan entrañables y adorables ¿A quién no le cae bien Gustavo? XD. Esta gente no obstante tiene un peculiar sentido del honor y la naturalidad con la que infringen la ley resulta dolorosamente realista, ácida y cruel.

Walter lejos de cumplir su objetivo y recuperar a su familia estará más lejos de ellos debido a las decisiones que se ve obligado a tomar o más bien que le obligan a tomar, el pobre salta de la sartén a las brasas. Los actos tienen consecuencias y fruto de esto es el terrible accidente con el que acaba la segunda temporada que ocupa parte del primer episodio de la tercera, con ese exquisito guiño al espectador que es el titular “breaking news” que nos pone a todos en situación.

Sigo quitándome el sombrero ante los creadores y productores de esta serie, somos marionetas en sus manos y consiguen que nos sintamos como ellos quieren que nos sintamos, si quieren que tengamos miedo de los asesinos del cártel de Tucco, lo sentimos, si bien prefieren que nos estremezcamos ante la soledad que ofrecen los parajes desérticos eso es justamente lo que pasará.

La evolución que siguen los personajes es también digna de elogio. El momento en el que Walter White como profesor de instituto debe dar unas palabras de consuelo a los alumnos ante el accidente de avión y éste se muestra incapaz de sintonizar con ellos, su falta de empatía con el resto de la humanidad es total. Jesse Pinkman no se queda corto, hemos visto como le han machacado hasta la saciedad y más o menos consigue levantarse siempre, pero lo que sucede en el último episodio quizás sea demasiado para él.

Menudo Cliffhanger señores. La semana que viene sin falta me pongo con la cuarta temporada.

NOTA: 8/10

2 comentarios:

charlie furilo dijo...

Serie adictiva como pocas. Walter White es un personaje enorme, una de las mayores criaturas televisivas que un servidor haya visto jamás. Acojonante el trabajo de Cranston. Los guionistas de 10, por crear una trama original, adictiva, con momentos de suspense, acción, humor negro, drama... Y unos personajes carismáticos y de lo mas interesantes. Esta serie lleno el vacío que me dejo The Wire, no te digo mas. Y The Wire para mi es el Olimpo de las series.

Me falta por ver la cuarta temporada, donde me temo White sera un poco mas Heisenberg: me temo que lo que hace ya no tiene nada que ver con sus motivos originales. Se siente poderoso, importante, temido, duro, malvado y eso le gusta, y nada ni nadie se lo va a impedir. El Walter gris, rancio, bueno y mediocre hace mucho que dejo de existir. Saludos

Yota dijo...

Gracias por el comentario colega, pues decirte que de momento los tiros no van por ahí XD

He visto tres epis de la cuarta temporada y el ritmo no decae además de que los personajes van un paso más allá si cabe...