sábado, marzo 17, 2012

BATMAN E HIJO. Grant Morrison Cogiendo El Pulso Al Señor de la Noche


Batman es un personaje que me gusta mucho pero por las desgracias editoriales de este país nunca he seguido una serie regular suya, como mucho me compré religiosamente el primer coleccionable que sacó Planeta hace unos seis años y luego tomos y sagas sueltas (exacto todas aquellas que estáis pensando y que han sido reeditadas una y otra vez), pero sin embargo me gustaban mucho sus series de la tele, videojuegos y casi todas las películas.El caso es que un buen día en DC ficharon a Grant Morrison para que revolucionase al personaje y como ya sabrán quienes me conocen no soy muy seguidor de las peripecias del calvo escocés.

Sin embargo en aquellos tiempos en los que empezó su andadura en Batman (para luego saltar a Batman & Robin y después Batman INC) leí sus primeros números en el PC y me gustaron bastante, ahora gracias a mi buen amigo Tomás (visitad su indispensable Blog) puedo leerlos como dios manda, en papel y disfrutar del momento de pasar cada página deseando saber que va a pasar.

El arco de cuatro números del que voy a hablar ahora tuvo el sugerente título de “Batman e Hijo” y es una de esas escasas ocasiones donde la publicidad no ha sido demasiado falsa, pues en este arco se presenta en sociedad Damian Wayne hijo de Bruce y de Thalia, que ahora gestiona el imperio de su padre y su liga de asesinos pues el bueno de Ras estaba caput en esa época fruto de la miniserie “Death and The Maidens” de Greg Rucka si mal no recuerdo, aunque puede que fuera de Paul Jenkins pero francamente no me apetece mirarlo, si me disculpan.

Damian es un auténtico cabronazo, respondon, no respeta ni a Alfred ni a Robin y trata todo el rato de llamar la atención de su padre y mostrarse digno de él, Morrison clava bastante al chaval al que por una parte quieres partir la cara pero por otra necesitas saber más de él. Encima el crio llega en mal momento, justo cuando Bruce Wayne se dispone a ser más Bruce Wayne que nunca porque ya ha acabado con prácticamente todo el crimen relacionado con súper villanos de Gotham.

La historia resulta dinámica y fácil de leer, que entretiene y engancha y bastante “simple” sobre todo si la comparamos con las habituales idas de pinza de Morrison y tiene grandes momentos como el ataque a Gibraltar o la aparición de los Man-Bats, además el dibujo siempre genial de Andy Kubert (su primer gran proyecto en DC, a ver si vuelve ya a Marvel por cierto) ayuda a mejorar la sensación.

Un buen tebeo que ha aguantado una buena segunda lectura, en cuanto siga leyendo comentaré más arcos e historias.

NOTA: 8/10

4 comentarios:

Tarambana dijo...

Tiene buena pinta. Este arco, ¿tiene algo que ver con lo que hay en el tomo recopilatorio que han sacado hace poco los de ECC de Batman y Robin, de Morrison y Quitely?.

No he leído casi nada de Batman (soy más de Marvel), pero tengo ganas de leer alguna cosilla del personaje. Me pasa un poco como a tí: me han gustado las series de TV y casi todas las películas, así que el personaje me atrae.

Tomás Sendarrubias dijo...

En estos números no se le fue mucho la cabeza, ya llegará más adelante... aunque aquí, ya ha ido soltando "perlas". Leelos con lupa, tío... con lupa.

Anónimo dijo...

"En estos números no se le fue mucho la cabeza, ya llegará más adelante... aunque aquí, ya ha ido soltando "perlas". Leelos con lupa, tío... con lupa."

Precisamente, si "los lees con lupa", verás que "no se le fue la cabeza a Morrison" tanto como algunos piensan.

Las cosas como son, exigen bastante esos comics, pero en general, todo está ahí, sólo hay que prestar atención.

Yota dijo...

Gracias por los comentarios!

Tarambana: Pues colega, todo empieza en esta historia, aquí se presenta a ese Robin, pero el Batman de Batman y Robin no es el que tú te piensas.

Echale un vistazo al reboot que ha sufrido el personaje, que se publicará a partir de mayo, lo ponen muy bien

Tomás: Los siguientes los leeré atentamente, no lo dudes.

AnóniMO: No veo que sean tan exigentes, no considero que Morrison sea el genio que es y muchas veces sus obras son inenteligibles pero no porque la gente no las entienda, sino porque el tío escribe hasta las cejas de ácido.

Eso si, menuda suerte suele tener con los dibujantes.