martes, diciembre 04, 2012

ANIMAL MAN: LA CACERÍA



Al final con la tontería me estoy leyendo un buen número de tebeos del nuevo y regurgitado Universo DC. Comprar sólo compro Batman pero gracias a los colegas uno puede hacer una muy buena idea de por donde están yendo los tiros en esta mierda de invento. Hasta ahora Batman se lleva la palma en cuanto a calidad y después la línea Dark está siendo una grata sorpresa con La Cosa del Pantano, Demon Knights, Yo Vampiro o este primer tomo de Animal Man.

El bueno de Buddy no es un personaje que me fuera ajeno pues ya me había leído hace años parte de la etapa de Morrison (de lo mejor que ha hecho el guionista drogata) y además Animal Man fue pieza fundamental en la macrohistoria semanal de 52, aunque si bien como toda la serie me pareció intrascendente de cojones no sabría decir que hizo o que aportó a la trama.

Así llegamos al reboot de DC. Tenemos a Jeff Lemire, nuevo guionista estrella de la casa con hasta tres series regulares y al que se le encarga por ejemplo reflotar a Green Arrow ahora que su serie de la tele lo está partiendo, que importa que Oliver Queen no tenga nada que ver con lo que hacía hasta ahora, el guionista consigue vender cosas que antes no vendían así que tiene que funcionar por cojones Fuck Didio!!

Venga, que si, que hablo algo del cómic. Este primer volumen de ECC contiene la saga La Cacería y la verdad es que es un muy buen punto de inicio para empezar con el personaje. Se nos presenta a Buddy como un héroe no retirado, pero si que tiene un tanto de lado su actividad como superhéroe. Se nos explica como funcionan sus poderes y que puede hacer (cosa que no pasa en casi ningún otro título del New 52) y además vemos como sobre todo es un hombre de familia.

El problema será que su hija empezará a manifestar unos poderes aún mayores que los suyos y Lemire se las apaña para entretejer una historia con tintes totémicos a lo Spider-Man de Strazcynski que todo sea dicho engancha bastante. Animal Man se tendrá que enfrentar contra un mal para que el que no está preparado, una amenaza que no acaba de entender y su niñita de cuatro años es la clave de todo.

Dibuja Travel Foreman, artista de un trazo muy peculiar, a mi personalmente me encanta. Sabe narrar y todas las escenas fantásticas y oníricas transmiten esa sensación de extrañeza y confusión que debe sentir precisamente el protagonista. Su estilo es muy criticado, pero es que simplemente es distinto a todo lo que solemos ver con supers.

NOTA: 8/10

2 comentarios:

Tomás Sendarrubias dijo...

¡¡Nadaaaaaaaaaaaaa! ¡¡No me gustó nadaaaaaaa!!!!

Daniel Merrick dijo...

Me encantó, buena continuación de lo que hicieron Morrison y Delano en sus etapas!