lunes, diciembre 17, 2012

EZEQUIEL HIMES: ZOMBIE HUNTER



Ya me conocéis, suelo seguir a ciertos autores españoles de un proyecto a otro con bastante fidelidad, gente como Jordi Bayarri, Enrique Vegas, Kenny Ruiz o Víctor Santos. Es este último quien escribe (una faceta suya que cada vez me gusta más) esta interesante a la par que novedosa aproximación al famoso fenómeno zombi. 

Ezequiel Himes: Zombie Hunter nos traslada a un futuro post-apocalíptico donde los Muertos Vivientes hace años que ganaron la guerra por el control del Planeta y éstos han evolucionado convirtiéndose en un sistema de castas. Así tendríamos a los Padres que son los grandes capos de las familias y que además comparten entre ellos un vínculo psíquico que les mantienen unidos. El eslabón más bajo de la cadena es como no el ser humano, esclavizados en granjas de creación de personas que sirven de sustento a los zombis. Algunos humanos todavía mantienen su condición, aunque aspiran la mayoría a ser convertidos (algo así como los vampiros) y hacen labores menores e interceden entre ambas razas.

 Así llegamos a nuestro protagonista, Ezequiel Himes, un tipo duro a lo Mel Gibson en Mad Max, que vaga por donde quiere buscando algo tan básico como la Venganza, además cuenta con un amuleto que le da cierta inmunidad ante los podridos. La historia terminal tendrá su final aquí dando un toque unidad con principio, nudo y desenlace. Son 48 páginas que dejan con ganas de saber mucho más de este particular universo Zombi con tintes de género negro y thriller político.

 Aunque me temo que tendremos que esperar, tengo entendido que esta obra llevaba gestándose desde 2005 pero que la meticulosidad del dibujo y lo apretada de la agenda de Alberto Hernández puede complicar su continuidad. Sobre el dibujo, decir que me ha encantado la narrativa y la expresividad de todos los personajes.

 Sobre la edición decir que es una lástima que Dolmen apueste por la tapa dura, lo que encarece el precio final, y por un papel tan grueso. 16 euros por un tebeo que se lee en 15 minutos es excesivo aunque esté muy bien. Al menos los extras a modo de relato ilustrado y de interesantes entrevistas a los autores le da algo más de enjundia. 

NOTA: 6/10

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