miércoles, diciembre 26, 2012

REVENGE T.1 Cuanto Más Fría Mejor.



De vez en cuando uno gusta de engancharse a una serie culebronesca, de esas rollo ochentero con intrigas a lo Dallas o Falcon Crest o al menos lo que mi memoria cree recordar que eran. Así que con la tontería me he ventilado casi de un suspiro toda la primera temporada de Revenge.

Otro motivo por el que me he decidido a ver la serie es porque su protagonista es Emily Vancamp, la prota femenina de ese delicioso drama de principios de siglo que fue Everwood, que bueno es Greg Berlanti en la pequeña pantalla. La trama es la siguiente.

Emily Thorne (Vancamp) llega a la exclusiva región de los Hamptons en el estado de Nueva York. Un lugar para gente privilegiada que vive en mansiones de poco menos de seis mil metros cuadrados. Compran Picassos y Van Goghs como quien compra lacasitos y suelen dar fiestas donde un cubierto cuesta lo que muchos de nosotros ganamos en un año.

Pues bien Emily no es quien dice ser, es en realidad Amanda Clarke, hija de David Clarke, un empresario que fue acusado de traición y demonizado por el público y los medios por ser responsable de un atentado terrorista. Por supuesto es inocente, y su hija vuelve diez años después cuando nadie la recuerda no sólo para limpiar el buen nombre de su padre sino para vengarse de la manera que sea necesaria.

Pues como si de una versión moderna del Conde de Montecristo, la trama avanza y se complica y aunque los primeros episodios siguen un poco la estructura de “venganza de la semana” poco a poco la cosa se va entrelazando y ni unos son tan buenos, ni otros tan malos. Nuevas alianzas, amores forzados, más traiciones si cabe y más revelaciones.

Uno de los alicientes que tiene para mi la serie son los flasbacks que nos muestran como Emily se ha ido preparando para llevar a cabo su vendetta personal, incluye de todo: espionaje, seducción, artes marciales, lo que haga falta. Y cuando hablo de venganza, hablo de venganza de la buena, muertes incluidas. No digo más porque no quiere desvelar nada, pero el cliffhanger final es de los que hacen época.

Entre los secundarios destacaría a una sensacional Madeleine Stowne, como la mala y víbora de turno. La “Maddy” es sólo un ejemplo más de la larga lista de estrellas consagradas del cine que buscan prados más verdes en la televisión. Si todas son como ellas, que sean bienvenidas.

NOTA: 8/10

3 comentarios:

Kikedck dijo...

Es la ninja pija :P! A ver como termina la segunda, sigue estando interesante pero no deberían alargar mucho las tramas

Anónimo dijo...

Pero son al final dos temporadas o mas??

Ya dije que hasta que no sepa si tiene final no empezaba. XD

Que significa amores forzados??1710

Moe_Roronoa dijo...

¡Nolan es el mejor!

Parece muy simple el argumento pero engancha de forma bârbara. Mi madre y yo somos fans.