domingo, enero 20, 2013

A LOOK TO THE 80´S XX: Krull (1983)




Hola amigos bienvenidos a una nueva entrega de A Look to the 80´s. Esta semana recuperamos para la ocasión a un clásico de los ochenta que visto hoy en día sigue aguantando sorprendentemente bien, hoy toca hablar de Krull.

Estrenada en 1983 y dirigida por el veterano Peter Yates. La historia nos cuenta como el planeta Krull es invadido por una raza del espacio interior cuyo líder es conocido simplemente como “La Bestia”, en Krull los dos principales reinos se unen mediante un matrimonio para hacer frente a la amenaza común, pero durante la unión son asaltados por las huestes de La Bestia y el joven príncipe Colwyn sufre la perdida de su padre y el rapto de su futura mujer, aquí comenzará su aventura.

Deberá marchar hacía la Fortaleza Negra, una ubicación que no es otra cosa que la nave invasora y que como está hecha de energía mística cambia cada día de ubicación, por el camino irá reclutando a una ristra de aliados formada por magos, metamorfos, guerreros, soldados (uno de ellos Liam Neeson en uno de sus primeros papeles), ladrones o un cíclope (cuya trágica historia está marcada al saber según su naturaleza cual es el momento exacto de su muerte), juntos intentarán acabar con La Bestia.

Esta historia “original” (no está basada en ninguna novela ni saga ni nada parecido) escrita por Stanford Sherman es hija bastarda de La Guerra de las Galaxias, un producto más del blaxplotation de esa década pero que pese a su estrepitoso fracaso de taquilla en Estados Unidos no ha envejecido demasiado mal y eso es porque la hicieron con bastante oficio y mimo.

Hemos mencionado el parecido con Star Wars, sobre todo en el concepto de “El Elegido” que lleve la paz al mundo y en el diseño de los malos que recuerda bastante al de las tropas de asalto. El mundo de Krull es esencialmente medieval, la gente se desplaza en caballos, usan armas blancas y existe un sistema de vasallos y esclavos, así que cuadno llegan los malos con lanzas que por un lado tienen una hoja afilada y por el otro lado son cañones láser (siempre con haz rojo, que recordad que hablamos de los malos) la paliza que le dan a los lugareños es de espanto.

El punto más flojo sin duda son las escenas de acción donde la idea de coreografía es algo que no se les pasó por la cabeza, aunque al menos son dinámicas y cuando los invasores mueren sueltan un gusano muy del tipo de los Goäuls de Stargate. Pese a estos elementos yo metería a Krull dentro del genero de fantasía épica y aventuras.

Tenemos un arma mística y legendaria, que no es otra cosa que un shuriken con púas (seguro que por el diseño del arma muchos recordáis la película), un grupo de héroes formado por diversos componentes de multitud de razas, un villano megalómano de grandes dimensiones y que sólo quiere destruir, una princesa en apuros y la moraleja de turno de que nada es más fuerte que el amor verdadero.

Técnicamente la película está muy bien, recordad que casi tiene 30 tacos, la Fortaleza Negra, las arañas de cristal, algunos escenarios no rechinan y contribuyen a que la película se pueda disfrutar todavía. Yo os la recomiendo aunque solo sea para escuchar la maravillosa banda sonora de James Horner, creo que es el mejor trabajo de su carrera junto con la de Braveheart.

Ya me diréis.


4 comentarios:

Int dijo...

Pues la he visto una sola vez y me pareció muy aburrida. Un quiero y no puedo (o no sé, quien sabe). Eso sí, la banda sonora de James Horner es justamente mítica.

Yota dijo...

¿Pero cuando? XD

Estoy de acuerdo en que la película intenta aglutinar demasiadas cosas y puede que se quede a medio camino de algo.

Pero oye, soy conformista, que le voy a hacer? :)

Gracias por el comentario!

Mavado dijo...

A mi estas pelis es que me pirran... Y si son ochenteras más. Uf. Casi ni me acuerdo de ella... Toca revisionado urgente.

Yota dijo...


Gracias por el coment.

Pues ponte al lio, merece mucho la pena, porque no me gusta abusar que si no el blog estaría dedicado enteramente al cine de los ochenta...