sábado, enero 19, 2013

MOMENTOS QUE MARCAN: Los Muertos Vivientes Creados para Sufrir.



Llevaba mucho tiempo sin publicar una entrada de esta sección, normalmente me suelo olvidar de que existe durante meses, aunque el contenido de la entrada de hoy tenía claro que vería la luz tarde o temprano, lo que pasa que en su momento fue tan fuerte, tan brutal, tan demoledor que quería dejar tiempo a que todo el mundo pudiera disfrutarlo.

Ahora mismo han pasado casi cuatro años desde que se publicaron esos cómics en España, y en la serie de televisión que adapta sus peripecias han dado también una particular versión del asunto, así que hoy me toca recordar como se me quedaron los pelos como escarpias tras leer Los Muertos Vivientes: Creados Para Sufrir.

Si alguno de vosotros no ha leído todavía este tomo, que pase de seguir leyendo esta entrada porque hay spoilers, y de los gordos, así que ahí voy.


Llevo metido en internet entre foros, webs, blogs y redes sociales casi diez años leyendo opiniones de otros aficionados, compartiendo mis reseñas (más de 500 sólo en Los Archivos de Typhares) y hablando de una u otra serie y creo que sólo una vez he visto una opinión positiva tan unánime como la que tenía todo el mundo al terminar de leer este tomo.

“Robert Kirkman es un cabrón” “es un sádico” “no tiene corazón”, esas fueron algunas de las cosas que se dijeron del genial escritor americano. Todos nos quedamos con el corazón en un puño tras ver como tras varios años donde el status quo de la serie no había variado mucho y Rick y los suyos parecían asentados en la cárcel, Kirkman decidió sacudir el avispero y lanzó al Gobernador (con tanque incluido) al asedio de la Penitenciaria.

Un cambio de rumbo es algo habitual en el mundo del cómic americano, pero hacer lo que hizo él: cargarse a la plana mayor de la serie, era algo sin parangón. Fue cruel cuando el Gobernador le cortó la cabeza a Tyresse delante de los ojos impotentes de Mychonne y los demás. Fue cruel cuando los zombis entraron a tropel en la cárcel y devoraron por igual a defensores y atacantes…pero cuando… y no me salen palabras para describirlo… cuando se cargó a Lori y a la hija pequeña de Rick de un disparo a bocajarro que reventó a las dos… dioses, que mal cuerpo.


Recuerdo perfectamente que abrí y cerré el tebeo varias veces, quería asegurarme de que no estaba flipando. No, no lo estaba. Robert Kirkman había escrito la escena más cruel que jamás había leído en un cómic de ficción.

5 comentarios:

el elegido dijo...

buenas tardes maestro
Los Muertos Vivientes tiene muertes sorprendentes que en la serie no se veran nunca como la muerte de lori que en la serie muere en el parto,pero lo que me molesta de verdad que o se respete esta serie ni la de invencible pero bueno es lo que ay

Anónimo dijo...


A mí me sobrecogió de especial manera la muerte de Ty; es cierto que la de Lori y su hija es cruel e inesperada pero la narración de la decapitación de Ty es terrible, logra mantenerte en tensión, esperando que algo suceda, que alguien pueda salvar a quien ha sido uno de los grandes personajes de la serie... pero no sucede.

De todas formas, creo que a partir de entonces todo va cuesta abajo, Kirkman redunda en conceptos, tanto en su TWD como en Invencible, recreándose en la violencia como único medio de epatar al lector.

No quiero entrar en detalles del número 100, pero creo que supone un ejemplo de lo que quiero decir: repite la misma fórmula que pudo sobrecogernos con anterioridad

Yota dijo...


Gracias por los comentarios!

El Elegido: Tu lo has dicho, además Kirkman aprueba los cambios muchas de las veces, cuando no es directamente él quien los siguiere, así que...

Anónimo: Muy acertado tu comentario, recuerdo que efectivamente fue así como sentí, esperando un tiro de francotirador, algo que salvase el día, pero nada..

Moe_Roronoa dijo...

Yo tambiên me quedê flipada con la muerte del bebê, estuve mala una semana entera. ¡Quê deprimente!

Yota dijo...


Gracias por el comentario Moe.

Fue durillo. Creo que es la primera vez que leía algo tan bestia en un tebeo. Ni siquiera cuando en The Authority se cargan el ala de recien nacidos me pareció tan bruto.