miércoles, enero 09, 2013

ULTIMATES: Dos Ciudades, Dos Mundos.


No me convencieron mucho estos Ultimates durante sus primeros números, pero he de rendirme a la maestría de Jonathan Hickman (ayudado al final por Sam Humphries)  a la hora de gobernar el Universo definitivo de Marvel. Antes de entrar a hablar brevemente de la trama de “Dos Ciudades, Dos Mundos” creo que es justo decir que Hickman es el escritor que mejor ha entendido el concepto y las posibilidades que ofrece algo como la línea Ultimate.

Me explico, puede que Brian Michael Bendis haya escrito los mejores cómics de Spider-Man de los últimos veinte años y que los X-Men de Millar sean unos macarras sumamente divertidos, pero con los Ultimates por ejemplo su mayor logro en mi opinión fue que los militarizó y ya está.

Hickman ha roto con todo, ha creado una historia fascinante llevando a todo el planeta y en especial a los Estados Unidos de América al borde del colapso como pocas veces se ha visto en este Universo o en cualquier otro. Ciencia Ficción, política, drama humano todo cabe en unos guiones pensados meticulosamente, además como buen fan de la continuidad se ha servido de lo ya establecido y ha hecho de Reed Richards el mejor villano de la última década.



Mención aparte merecen también los dibujantes Essad Ribic y Luke Ross. En especial el primero quien parece convencido en los últimos años de que puede dibujar bastantes más cómics completos de los que nos tenía acostumbrados. Este tío es de los mejores dibujantes que tiene Marvel actualmente, así que espero que sepan tratarle como se merece.

La historia aunque tiene un comienzo y un final marcado. Supone el cierre de toda la trama de la ciudad de Reed Richards, de Xorn y Zorn, del equipo de Black Ops infiltrado en Europa y del acoso del gobierno americano a los Ultimates. Hickman desarrolla especialmente bien a Hulk pese a que éste apenas habla y sobre todo a Iron Man, rescatando de manera ingeniosa el asunto del tumor cerebral que tiene en la nuca y del cual a veces se acuerdan y a veces no. La resolución que le da es brillante como poco.

J.H. aprovecha además en esta saga para hacer todo lo que probablemente no pueda hacer en Avengers por muy burro y transgresor que pueda parecer, no hay más limitación que su imaginación. De verdad que me gustaría ser más concreto con algunas de las cosas que pasan en este arco pero no me gusta desvelar nada de nada y la sucesión de acontecimientos es constante.

En serio si a mi me ha convencido con lo reacio que era al principio, a vosotros seguro que también.

NOTA: 8/10

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