domingo, febrero 03, 2013

MARVEL BITS XVIII: X-Men (1993)



Hola amigos! Bienvenidos a una nueva entrega de Marvel Bits. Cada vez me gusta más esta sección. Además el post de hoy es especial, porque voy a hablar del primer juego de los X-Men en solitario para la Megadrive, publicado en 1993. Para mi este juego en su momento habría justificado por si sólo la compra de la consola, lamentablemente tenía desde hace menos de un año la Super Nintendo y no me podía permitir su compra, pero jugaba mucho en casa de un amigo. Como hace poco me compré una Megadrive he estado buscando este juego desde entonces y hace poco más de un mes lo conseguí muy baratito.
Desarrollado por Sega. X-Men (sin subtítulo ni nada) llegó en uno de los momentos de máxima popularidad de los mutantes de Marvel, acababa de publicarse el mítico número de Chris Claremont y Jim Lee que vendió siete millones de ejemplares. De hecho los diseños que pueden verse en este juego son los del genial dibujante coreano.

La trama es sencilla. Un buen día los X-Men están entrenando en su Sala de Peligro y ésta es infectada por un virus que llega del espacio, este virus es obra de Magneto que para variar vuelve ha poner en jaque a toda la humanidad desde el Asteroide M. Así que los X-Men tendrán que ir superando nivel a nivel hasta vencerle. Por el camino habrá un buen puñado de personajes, desde los mutados de la Tierra Salvaje, Saurom, Juggernaut, toda la Hermandad de Mutantes Diabólicos y otros como Apocalipsis o Mojo. Algunos de estos personajes debutan en el universo virtual de Marvel con este juego.
 
 Podíamos elegir entre Gambito, Rondador Nocturno, Lobezno y Cíclope. Cada uno tenía sus propios golpes especiales en relación a los poderes que ostentaban. Contaban con una serie de movimientos básicos y el golpe especial que consumía energía. No me gusta como retratan a Lobezno porque su movimiento especial es desplegar las garras (aunque tiene factor de curación) y si no las tiene desplegadas da únicamente puñetazos. Muy curioso era el sistema de ayudas, podíamos recoger ítems que una vez ejecutados hacían aparecer al Hombre de Hielo, Tormenta, Pícara y Arcángel para que nos echasen un Cable, cada uno era distinto. En el caso de Bobby Drake por ejemplo, éste desplegaba un gélido puente para que pudiésemos salvar algún obstáculo. Luego de serie venía la ayuda de Jean Grey, si caíamos a algún vacío ésta nos ayudaba unas cuantas veces poniéndonos a salvo con sus poderes telepáticos.

Técnicamente el juego era brillante. Unos gráficos muy detallados, unas animaciones un tanto rígidas pero bien resueltas (hablamos de un juego del 93) y especialmente una música cojonuda. A base de ritmos electrónicos tenía momentos que ponían los pelos de puntas y que ha tenido reconocimientos desde entonces. El único borrón que le pongo al juego es que su dificultad fue algo fuera de lo normal, de hecho hay artículos y estudios del medio que lo consideran uno de los quince juegos más complicados de la historia.
El control era bastante complicado y poder asegurar donde caer tras saltar era poco menos que imposible, a algunos jefes finales no había manera de dañarlos y la energía era muy limitada, pero además desde la primera fase, lo de la curva de dificultad es algo que se inventó en la última generación de consolas.

Como curiosidad el juego contenía un momento bastante surrealista, tras vencer a Mojo éste se dirigía hacía el jugador y le emplazaba a resetear el juego, pues bien si hacíamos esto (dependiendo de la presión que se ejerciese sobre el botón) podíamos pasar a la siguiente fase o directamente reiniciábamos el juego perdiendo todos los avances.