viernes, marzo 15, 2013

INFIERNO SOBRE RUEDAS T1. Cuando el salvaje oeste dejaba de ser salvaje.



He tardado mucho en terminar la primera temporada de Hell on Wheels, producción de AMC que está apunto de estrenar ya la tercera “season”, vi los dos primeros episodios hace más de un año pero por diversos motivos la dejé “aparcada”, pero fue estar en Nueva York y ver publicidad suya por todos lados que el mono aumentó.

Hell on Wheels es la historia de Cullen Bohannan, un soldado confederado que poco después de finalizar la guerra civil americana se encuentra con la única misión en la vida de vengar la muerte de su mujer e hija a manos de los soldados del norte. Para empezar su misión comienza alistándose como trabajador de la Union Pacific la compañía que está construyendo el primer ferrocarril transcontinental de América.

La serie refleja muy bien la época,  lo titánico que debió ser acometer una obra de esa magnitud, la falta de medios, los retrasos y las diferencias a la hora de tratar a los afroamericanos que aunque no eran esclavos, los trataban como si así fueran siendo relegados a los peores trabajos y cobrando la mitad que los blancos. Otro problema que surgirá serán los pieles rojas que no verán con buenos ojos como el hombre blanco usurpa y les roba las tierras.

El choque de culturas será uno de los principales temas a tratar en estos primeros diez episodios, además de que muchas veces acabará en sangre y aquí uno de los puntos fuertes es que la serie pese a su humilde presupuesto muestra una variedad de escenarios y exteriores nada desdeñable y las escenas de acción están sumamente bien resueltas.

El título de la serie “Infierno” hace referencia al nombre que adquiere el campamento alrededor de la construcción de las líneas del tren. Un campamento con su propio bar, sus propias furcias, apuestas, cinematografía y jefe de seguridad “El Sueco” uno de los mejores personajes secundarios televisivos que he visto en muchos años, un tipo natural de noruega, implacable, despiadado y que tiene en jaque a todo el mundo con su panda de matones.

La trama principal basada en la venganza se desarrolla sin prisas y en esta tanda de capítulos ahonda sobre todo en la naturaleza y determinación del protagonista a la vez que se van presentando personajes tan variopintos como el jefe indio interpretado por Wes Studi que casi hace lo mismo que hace veinte años en El Último Mohicano, el director de la construcción Colm Meaney o el ex – esclavo Ian Fergusson, que demostrará que está hecho para mucho más que recibir ordenes.

El tono de la serie puede recordad a películas como Bailando con Lobos o series como Deadwood, pero va más allá, no tiene las pretensiones filosóficas de la película de Kevin Costner ni los medios de la producción de la HBO pero consigue enganchar desde el primer momento, la realización técnica es excelente a destacar la fotografía y tiene varios cliffhangers de aupa.

Deseando estoy de ver la segunda.

NOTA: 9/10

3 comentarios:

Mike Lee dijo...

Me encantó, es una de mis series actuales favoritas, por sus personajes y la ambientación, que es impresionante.
A la espera estoy de la tercera temporada.

¡Saludos!

XAVI dijo...

Estoy con MIKE. La serie estaba bien. La ambientación es my buena y la trama de venganza de Cullen Bohannon resulta atrayente aunque se trate de algo mil veces visto.

Yo temía que pasara desapercibida como DEADWOOD. Y tienes razón me la han recomendado muchísimo por su cuidada ambientación.

Tampoco es que se haga un alegato moralista del maltrato de los indios puesto que los personajes, como ya hemos visto en recientes producciones (a DEADWOOD me remito) se mueven en el ambito del gris más que del blanco y negro.

Lo descrito en el párrafo anterior me recuerda mucho a la distinción que solemos hacer entre el Western de Ford y el Western de Leone.

Espero que dure.

Saludos!

Yota dijo...


Gracias por los coments!

Mike: entonces ya viste la segunda temporada? Ya me contarás que tal.

Xavi: jajaja, una comparación genial colega, como siempre.