miércoles, mayo 01, 2013

PINGÜINO: DOLOR Y PREJUICIO. Orígenes con aroma Noir para el señor de los bajos fondos.


 
Queda poco para que se cumplan dos años del nacimiento del nuevo Universo DC, poco a poco va quedando claro que es una mierda de proporciones épicas en su gran mayoría, afortunadamente hay pequeños reductos de calidad que se salvan, en general relacionados todos ellos con la familia de títulos de Batman, donde las series regulares por lo general tienen una calidad bastante buena, luego además se han publicado proyectos especiales como la miniserie de la que me dispongo a hablar ahora.

Pingüino: Dolor y Prejuicio es una historia con mucho tinte de género negro que sirve para conocer mejor a Mr. Cobbelpot, quien es el amo de los bajos fondos de Gotham City. Puede que el Joker esté más loco, o que Mr. Frío sea más peligroso, e incluso Killer Croc a priori es una amenaza mayor. Pero nadie tiene más controlada la ciudad que el Pingüino, nadie… salvo Batman claro está. La presencia del Señor de la Noche en esta historia es meramente testimonial, en la línea de lo que fue la serie regular de Tangled Web de Spider-Man a comienzos de siglo. Batman es detonante de algunas situaciones, pero ni mucho culpable o protagonista de lo que aquí se cuenta.

En esta historia narrada en cinco partes se nos cuenta la vida del Pingüino desde su mismo nacimiento, es una historial bastante triste y cruel, pero también demuestra una fuerza de determinación y de superación inusual en un villano. Veremos como Oswald consigue canalizar todo ese odio y toda su ira para convertirse en el hombre que finalmente es.

La historia tiene unos momentos bastante crueles y sobrecogedores, pero engancha como pocas y se lee en un tirón. Casi diríamos que funciona con el principio de acción-reacción y el mensaje que deja es bastante claro “si se la juegas al Pingüino, si intentas engañarle o si le faltas al respeto” a ti no te  pasará nada, pero todo tu entorno será sumamente destruido.

No me importaría en absoluto leer más historias de este tipo. Además es mi primer contacto con los autores de este tomo, un tal Gregg Hurwitz que tiene una dilatada experiencia como novelista de novela negra y misterio y el impronunciable Szymon Kudranski, un joven artista en la línea de Ben Templesmith, de trazo oscuro pero bastante más claro que el mencionado dibujante. Todavía le queda mucho que aprender y aunque maneja muy bien la narrativa, abusa demasiado de la composición de página formada por 6 u 8 
viñetas simétricas.

NOTA: 8/10

2 comentarios:

XAVI dijo...

Bueno, hay que reconocer que lo mejor que le sienta a determinadas colecciones es un determinado estilo.

Siempre he creído que a Detective Comics le iba el tono "noir" de las series policíacas. Para Batman, todo lo que se refiere a superhéroes. Lo malo es que hacen un megacrossover y la lían (como siempre).

El pingüino, a pesar de su aspecto y cómo nos lo vendió Tim Burton NO ES un MUTANTE. La verdad, siempre me ha gustado más como un Wilson Fisk o un Justin Hammer a la DC. Un empresario taimado y de dudosa moralidad que no duda en hacer tratos con criminales pero que a su vez se mantiene limpio. Le veo como un jugador ajeno a las luchas de poder de criminales y supercriminales. Sin llegar a los extremos de Lex Luthor.

"Una mierda de proporciones épicas". Me quedo con tu comentario y no te voy a quitar la razón y no por peloteo sino por que de los NUEVOS 52, sólo me interesan Batman, Green Lantern y francamente, poco más. Flash tal vez que fue donde empezó con el bochorno de FLASHPOINT. Pero hay colecciones que dejan muchísimo que desear.

Y espera a MARVEL.

Un Saludo!

Mike Lee dijo...

Buena reseña, me alegro de que te haya gustado.
Me pareció un tomo muy completo, con la presencia de Batman como secundario y el acercamiento al Pingüino como un señor del crimen que viene de una compleja saga familiar.

¡Saludos!