jueves, agosto 01, 2013

DAREDEVIL: CALOR. Redefiniendo al Hombre de Miedo como nunca.

 

Nuevo tomo de las aventuras del Hombre sin Miedo. En esta ocasión Panini, que parece firmemente dispuesta a que no haya dos tomos iguales en una misma colección, edita ni más ni menos que diez números usa en un solo volumen, eso sí a un precio muy asequible de 18 euros con lo que la relación calidad-cantidad-pasta es muy buena.

Hablando ya de la serie en sí, no creo que tenga palabras suficientes para alabar la serie y la labor que está realizando Mark Waid con el cuernecitos, como siga así va a superar a Frank Miller, Bendis y cualquiera que se considere un escritor mítico de Daredevil (al capullo de Kevin Smith ni le cuento). Hay una característica que ha hecho de esta nueva cabecera algo especial y es que Daredevil parece feliz y contento tanto en su vida civil como en la de vigilante enmascarado pero…

¿Y si esa felicidad fuera sólo una máscara para tapar su verdadero dolor? ¿y si está perdiendo la cabeza lentamente? Preguntas que son lanzadas al viento, alguna de manera más evidente que otra. Sea como sea, este tomo cunde de cojones y me van a perdonar la expresión malsonante. Además Chris Samee da el do de pecho definitivo y consigue que no echemos de menos a Marcos Martín y Paolo Rivera por imposible que se antoje esa hazaña.

En este volumen hay un episodio auto-conclusivo absolutamente delicioso que está formado por una cita entre la fiscal y Matt y que tiene momentos desternillantes sobre todo cuando la hermosa dama intentan picar a Matt para que se descubra como DD. Por otro lado hay otro episodio que por fin cierra toda la trama del disco omega y que juega muy al despiste con el lector. Y mi favorito ha sido la minisaga de dos números que ha llevado al personaje a un momento límite respecto a sus sentidos.

Se nota además que estos números son pre-Marvel Now ya que todavía aparecen las formaciones anteriores a AVX de Nuevos Vengadores y Vengadores. Me gusta ver a Matt interactuar con otros héroes y el diálogo que mantiene con Hank Pym y esa efímera despedida me ha parecido precioso. Por cierto que estos episodios son todo un homenaje nada disimulado a algunos de los mejores números de Neal Adams en los Vengadores. Aunque quizás lo más destacable a nivel argumental es el nuevo enemigo de Daredevil, un tipo que acojona bastante la verdad y que puede dar un juego de narices, la revolución de Waid está lejos de terminar, todavía le queda mucho juego.

Por cierto por gustarme me ha gustado incluso el fill-in de Mike Allred que no es un dibujante que me suela atraer mucho la verdad y además casi me cuesta un cabreo Moore por tener al Zancudo de villano y es que hasta que me he dado cuenta de que era un flashback, pensaba que era una patinada a la continuidad porque nuestro Zancudo está muerto desde la etapa de Punisher War Journal de Matt Fraction.

NOTA: 9/10