jueves, agosto 22, 2013

HOMELAND T.2 LA GUERRA EN CASA




La verdad es que Homeland es una serie tramposa, me embarqué en el visionado de la segunda temporada con bastante escepticismo porque me daba la impresión de que la trama no daba para mucho más. El final de la primera era un cliffhanger de aupa y ver a Brody reculando sobre su situación como “durmiente” pero sin dejar de lado su cruzada podía dar mucho juego y vaya si lo a dado.

Esta segunda temporada de Homeland tiene un pulso narrativo que es de manual: frenética, emocionante, en ocasiones casi épica. Sus guionistas han conseguido potenciar todos los puntos buenos de la primera tanda de capítulos, pero además le han metido mucho politiqueo de por medio con unas gotitas de conspiración y de operaciones sucias de la CIA o la NSA de esas que suenan peliculeras pero que sin duda deben de existir en la realidad.

Showtime ha apostado fuerte por esta producción y eso es algo que se nota desde la perturbadora intro hasta el mimo que pone en cada línea de diálogo. Los actores están todos inconmensurables con un Damian Lewis a la cabeza que lo peta como Nicholas Brody, su personaje es un torrente de emociones, es divertido, es triste, cuando tiene la mandíbula desencajada de dolor y está hablando con los terroristas o con la CIA no sabes realmente si está fingiendo o no. Chapeau para él.

En la segunda temporada veremos alguna cara nueva como un miembro de operaciones especiales que liderara el equipo antiterrorista, los “malos” conseguirán llevar la guerra a “casa”. El vicepresidente Walden ganará protagonista y por supuesto no podemos olvidar a la familia de Brody porque mientras que su hijo se merece la más dolorosa de las muertes, su hija y esposa son un claro daño colateral de la doble-triple vida que debe llevar Brody.

Ahora le toca el turno a Carrie, porque si Brody está chalado por culpa de los acontecimientos, el estrés y la tensión. Carrie directamente está zumbada con diagnóstico médico: trastorno de bipolaridad, ahí es nada. Pero con esto el personaje de Clarie Danes consigue enamorarnos a todos. La relación con Brody no obstante me parece un tanto chalada.

Yo habría optado por cerrar la serie en el episodio 24 cuando por fin hay una victoria para todos (y si queréis saber que significa esto tendréis que ver la serie) pero con los acontecimientos del final, con la criba de personajes y con el nuevo status quo de la serie en plan road movie la verdad es que quiero más.
Mientras no les pase como con Prison Break…

NOTA: 9/10

1 comentario:

Mike Lee dijo...

Me temo que no estoy de acuerdo.
La primera temporada me pareció perfecta y tenía miedo de que se les fuese de las manos en la segunda, que para mí es lo que ha sucedido. Me parecen un tanto ridículos los líos que se traen Brody y Carrie, por no hablar de la lamentable subtrama de la hija de Brody, que me hizo plantearme dejar la serie en más de una ocasión. Encima continúa, me da que paso de la tercera temporada.

¡Saludos!