martes, septiembre 17, 2013

KINGDOM COME: Futuro y Legado del Universo DC


 
El cómic del que voy a hablar hoy es uno del que podría hablar durante horas sobre las muchas virtudes que tiene Kingdom Come. Pero el tiempo (el bien más preciado) y las ganas de no aburriros hace que os ofrezca una reseña más esquemática.

Lo primero señalar que esta relectura nace de una iniciativa creada por unos amigos recientemente en forma de club de lectura donde nos damos un plazo para leer algo y luego lo comentamos, siempre mola ver los puntos de vista de los demás y si es un clima de amistad, respeto y coña pues mucho mejor. Hemos comenzado con Kingdom Come, le seguirá en breve el Spider-Man 2099 de Peter David.

Kingdom Come es una obra maestra escrita por Mark Waid y dibujada de manera íntegra por Alex Ross, en mi opinión el mayor aliciente del cómic debido a lo poco que se prodiga el maestro en esas labores.
Pero desde luego la historia no desmerece en absoluto. He de decir que hay un elemento que sin embargo me rechinaba la primera vez que leí y me rechina ahora todavía más y es la narración por medio del vejete religioso y del Especto, en mi opinión le resta ritmo y no aporta nada. Eso sí, ahora que conozco mucho mejor el universo DC que hace 12 años me lo he pasado muy bien.

Waid analiza la esencia del heroísmo a través de la retirada de Superman, del abuso del poder absoluto por parte de Magog, del sentimiento de la responsabilidad hacía los demás que tiene Bruce Wayne (Aprende Nolan, Batman nunca y digo NUNCA se retiraría en la lucha contra el crimen). Superman se retira y reprime las sensaciones humanas. Wonder Woman es repudiada por los suyos y esto no hace que consiga sentirse una más con los mortales.

Kingdom Come eleva la figura del heroísmo a niveles casi divinos en todos los sentidos. Porque la sagrada trinidad de DC protagoniza alguno de los mejores diálogos del cómic; como cuando se Superman recrimina a Diana que lleve una espada a la batalla y ésta le replica indicando que no todos tienen visión calorífica. Batman como siempre demuestra que no es necesario ser una metahumano para estar a la altura de los más grandes como demuestra con su plan maestro en uno de los mejores giros del tebeo.

En su momento el tebeo fue rompedor porque analizó a los superhéroes desde un prisma nuevo, rompedor, demoledor tanto como en su día lo fue Watchmen, aunque aquí el enfoque sea casi opuesto pese a que se comparte ese ¿quién vigila a los vigilantes? en cierto modo gracias a la presencia de La Liga de la Humanidad. También es un mensaje de esperanza, de vida y un alegato a la lucha por los demás, a no abandonar al compañero, a nunca desfallecer si la causa es justa y desde luego a confiar en que el legado esté en buenas manos.

Por último analizar la labor de Alex Ross está fuera de toda duda porque el trabajo que hace plasmando docenas de superhéroes y villanos por página, cual George Pérez, es sencillamente monumental. Quizás ese estilo pictórico-realista le resta algo de dinamismo a las escenas de acción pero en este cómic queda más o menos suplido con una muy buena combinación de página.

NOTA: 9/10

3 comentarios:

Kikedck dijo...

Tengo que volver a leerlo. Bueno, comprarlo, que en su día me lo dejaron.

Mcfly dijo...

te lo vuelvo a dejar loco, jajaja. Buen comic muy mitico

XAVI dijo...

Una Obra Maestra, magnífica y preciosista.

A la altura de MARVELS en cuanto a su dibujo.

Yo creo, corrígeme si quieres, que tanto el reverendo Norman McCay es la parte humana, al igual que Phil Sheldon en MARVELS. El humano que contempla como los dioses le han fallado a la humanidad y se dedican a pelear entre ellos.

No me sorprende el argumento dada la época. Era 1996, los "héroes" de IMAGE campaban a sus anchas y mundo se volvía un poco más oscuro.

Así como más comercial.

Una gran obra que bien merece una buena revisión.

Un saludo, YOTA.