miércoles, octubre 23, 2013

INSIDIOUS CAPÍTULO 2. Punto y a parte en la genial saga de terror de James Wan.



Este año vi The Conjuring, llamada en España Expediente Warren (que podría haber sido peor y llamarse algo como “Exorcisa como puedas”) y me pareció la mejor película de terror que he visto en lo que va de siglo, así de simple y de sencillo. Obra de James Wan director también de la rompedora Saw y de la futura A Todo Gas 7 es Insidious, aprovechando la emisión en exclusiva de la secuela en el pasado festival de Sitges me animé a verla en casa este verano y aunque no me pareció tan perfecta como The Conjuring me gustó mucho, ahora es el turno de la secuela.

Pues bien Insidious: Capítulo 2, es ACOJONANTE, por cierto que es una secuela en el más estricto sentido de la palabra, no es como otras películas de terror que no importan saltarte partes de la saga porque siempre se reinician en sus conceptos básicos de cara a la taquilla. A Insidious no le ha hecho falta porque además creo que lo ha petado en USA. James Wan comienza la película con un flasback en los ochenta sobre la posesión sufrida originalmente por el personaje de Patrick Wilson siendo un niño. Ya sabemos el resultado pero con sus trucos de luces, de sonidos de puertas que chirrían y objetos que se mueven, es decir terror clásico en estado puro, logra que nos agarremos con las uñas a la butaca del cine.

Esta secuela supera con creces a la primera parte, el mal y la tensión están palpables todo el rato y de vez en cuando el equipo responsable da alguna concesión al espectador en forma de humor venido siempre de ese equipo de cazafantasmas chapuceros que sirven de ayudantes a la espiritista de turno.

El capítulo 2 de Insidious cierra perfectamente toda la historia en torno a la familia Lambert, cuya conexión con el mundo de los muertos es mucho más cerrada  y estrecha y por supuesto va más allá de la posesión vivida en el pasado por parte de Patrick Wilson o  la del hijo pequeño en la primera entrega. Rose Byrne vuelve a brillar con luz propia y la forma en la que acaban triunfando con un ingenioso truco de guion me ha gustado mucho.

En verdad James Wan aprovecha los escasos cinco millones de dólares que tiene la película de presupuesto y consigue engañarnos y asustarnos con su galería de trucos artesanales y evocando a miedos profundos de cada uno. Como he dicho antes, se cierra un ciclo, pero no es el final de la saga Insidious, es el final de la trama de los Lambert. El guionista Leigh Wannell declaró en Sitges que tenía que ponerse con el guion de la tercera entrega y la última escena además deja claro que tendremos más.

NOTA: 8/10

 

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2 comentarios:

zeke dijo...

A mi la primera parte de Insidius me pareció un a estafa de las gordas.
Cuando vi el tráiler con toda esa gente ACOJONADA con la película, luego la vi y era de risa.
Creo que la gente del tráiler eran actores porque nadie se puede asustar con esa película.
Cuando yo la vi en el cine la gente del publico se reía y eso es definitivo en una peli de terror.

Yota dijo...

Gracias por el comentario.

Y jope, que pena que no la hayas disfrutado como yo. Pero oigan, sobre gustos... que se le va a hacer.

Yo Insidious la vi en casa y me acojonó bastante y creo que la segunda causó las mismas sensaciones en Sitges.