viernes, noviembre 08, 2013

BIG BAD WOLVES. Adictivo y tramposo thriller




Como todos saben mi paso por el Festival de Sitges 2013 me dejó totalmente alucinado, es increíble todo lo que he aprendido sobre el séptimo arte, he conocido directores, incluso géneros, también ahora se mucho mejor que antes como funciona el mundo de la distribución y demás.

Lo cierto es que ésta película es sencillamente magistral aunque en honor a la verdad he de decir que no se trata de una producción que hubiera ido a ver al cine del barrio ya que la idea de una película de terror israelí no es especialmente sugerente. Este nada recomendable prejuicio al parecer es entendido por los directores, quienes por cierto ganaron el galardón en esa categoría y además la película también consiguió el premio a la mejor banda sonora.

Hablando de los directores, enamorados del cine de género americano, profesor y alumno y pioneros como realizadores de cine de terror en Israel. Big Bad Wolves es su segunda película tras Kalevet, podríamos decir que su segunda obra es un thriller de terror pero sería injusto porque BBW es más, mucho más.

La película comienza con una escena brutal, una niña pequeña es encontrada en el bosque atada a una silla con las bragas por los tobillos y decapitada. Al parecer es sólo el último caso de una serie de asesinatos. Un policía tiene una pista solida sobre que el asesino podría ser un aparentemente inofensivo profesor pero ninguna prueba que lo incrimine, a partir de aquí un juego de palabras y mental se establecerá entre el profesor y el policía.

La trama que te atrapa de manera irremediable desde el principio llega a desconcertar por momentos y aunque el rumbo en ocasiones puede ser desconcertante siempre cuadra, siempre hay un camino a seguir y un objetivo claro. Los directores Aharon Keshales y Navot Papushado dominan el metraje de tal manera que conducen al espectador por donde quieren y hay momentos en los que uno de los protagonistas es brutalmente torturados donde consiguen sacar más de una carcajada y sin incurrir en el sadismo suyo o del respetable. Estamos ante una película de terror puro y duro donde el mal es visceral, humano, palpable pero hay parte de Big Bad Wolves que parecen una comedia, además los directores se permiten la licencia de bromear sobre la situación política de Israel y algunas pullitas más al costumbrismo de su país.

Llegados al final éste nos sacude de arriba abajo, nos provoca escalofríos y pocas veces he vivido un silencio tan desolador cuando termina un filme en una sala de cine. Desconozco si Big Bad Wolves llegará a España, cosas más raras se han visto, pero desde luego les recomiendo a todos, Quentin Tarantino también dice que es la mejor película de terror del año, para mi eso no significa nada pero igual les anima a alguno de ustedes.

NOTA: 9/10

3 comentarios:

XAVI dijo...

La verdad es que había oído alguna reseña de la película, criticas no. Y por lo visto, por el argumento parece interesante.

Por lo que escribes, parece más un drama noir que una película de terror.

Yota dijo...


Gracias por el coment.

Efectivamente es más un drama noir, pero lo bueno de sitges es que caben todo tipo de pelis.

A mi me encantó, que pulso narrativo y que manera de llevarse de calle al espectador.

XAVI dijo...

¿No fue en Sitges donde se estrenó Reservoir Dogs (para mi la mejor de toda la filmografía de Tarantino)? Corrígeme si me equivoco.

Por aquél entonces, Tarantino la estrenó en USA como peli independiente pero en Europa se estrenó en circuito comercial.