miércoles, noviembre 20, 2013

HAUNTER. Fantasmas y Bostezos




Como no todo fueron grandes filmes los que vi en Sitges de cuando en cuando toca hablar de algún truñete como ésta Haunter. Puede que ya estuviera cansado porque era el último día, puede que tuviera sueño porque tampoco dormía muchas horas o puede que simplemente la película fuera una mierda.

Dirigida por Vicenzo Natali, director de las geniales Cypher y Cube (aunque ésta un poco menos genial que la primera) nos llega Haunter, película canadiense que prometía revitalizar el poco agradecido cine de fantasmas, pues ha resultado ser un fiasco donde lo único destacable es ver como ha crecido Abigail Breslin desde que era la mocosa de Little Ms. Sunshine y que de lejos ofrece la mejor interpretación del filme, grandes cosas le esperan a esta actriz.

La trama gira en torno a Breslin y su familia. Que día tras día parecen la típica familia americana que desayuna a tope unida, que el padre sabe de mecánica aunque sea un oficinista y que la madre se ocupa de la casa, el niño pequeño vive en la inopia y la hija mayor es la típica adolescente rebelde, sólo que en esta ocasión además de ser rebelde está con la mosca detrás de la oreja y con razón.

Breslin es la única que se da cuenta de que día tras día sus actos y los de su familia se repiten al dedillo, una y otra vez sin ningún tipo de variación y claro eso es porque están muertos y ella es la única que se da cuenta. Las cosas se descontrolan cuando una familia se muda a su casa y tratará de evitar que se repitan los acontecimientos. Siendo la capacidad para contactar con su nuevo homóloga la mayor dificultad de todas las que se le puedan plantear.

Puede que la premisa sea sugerente pero está tan rematadamente mal llevada que primero resulta confusa hasta la náusea, tardas un buen rato en darte cuenta de como son las reglas y no es porque jueguen a la sorpresa si no por la cantidad de respingos que tiene el guion y de lagunas como la Luna. Para cuando te enteras de algo ya está terminando la película y todo te importa una mierda.

Es más se supone que debería ser una cinta de terror pero sólo provoca bostezos y aburrimiento. El climax es inexistente y la otra familia implicada resulta tan repelente que de verdad deseas que mueran. Carente de dirección clara, de intensidad y de chispa, desde luego de las peores del festival y de las pocas que suspenden según mi criterio.

NOTA: 4/10

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