martes, diciembre 24, 2013

GALLOW HILL. Hay puertas que es mejor no abrir




Lo he dicho varias veces cuando hablo de las películas que pude ver en el pasado festival de Sitges “la presencia del cine español ha sido constante y muy positiva”. Hoy vamos a hablar de un ejemplo más Gallows Hill, dirigida por el patrio Víctor García que se dejó ver por el festival y además la productora trató de promocionar el filme por todo lo alto y montó un fiestón en el Pachá de la ciudad, también hubo un par de señoritas de buen ver repartiendo flyers por todo el festival, desde luego le pusieron ganas.

Víctor García no es ni mucho menos un desconocido en el género del terror ya que entre los largos que ha dirigido se encuentran producciones para el mercado directo y aunque tampoco es que sean grandes filmes – continuaciones bastardas de sagas como Reflejos, 30 Días de Oscuridad o Haunted Hill – desde luego había buenas maneras en ellos, especialmente en la tercera. También ha dirigido algún proyecto de animación y varios cortos, yo desde luego le echaré un ojo a partir de ahora.

Gallows Hill nos cuenta la historia de David Reynolds un casi cuarentón que tuvo una hija a los dieciocho años y que recientemente se ha quedado viudo por lo que viaja con una amiga hasta Bogotá para tratar de reencontrarse con su rebelde hija y su noviete, con la firme intención de evitar que cometiera los mismos errores que cometió él mismo en su juventud. El reencuentro no sale como ellos esperan y en una pequeña carretera de montaña un derrumbamiento los saca del camino por lo que deben dirigirse a un pequeño pueblo aparentemente abandonado donde sólo se registra actividad en un pequeño hotel.

Un hotel sin teléfono, sin televisión, con un registro de entradas de huéspedes que no ha tenido ningún nuevo inquilino en más de 30 años. Sólo están él y una niña de diez años a la que tiene encerrada en una celda llena de relicarios en el sótano, por supuesto los bienintencionados Yankis sienten la obligación de hacer lo moralmente correcto y liberar a la niña siendo este posiblemente el peor error que podrían haber cometido pues la niña es capaz de averiguar los más oscuros secretos de cada uno de los desafortunados visitantes.

La cinta sólo dura 83 minutos, un metraje muy reducido pero muy bien aprovechado (aunque me da que tanto en España como en Estados Unidos será carne de Videoclub o VOD) con unos momentos de grandes sustos y tensión continúa. Mención destacada se merece en mi opinión la soberbia fotografía de Alejandro Moreno mostrándonos la desolación de un pueblo abandonado asolado por una lluvia torrencial, sin más, este simple efecto climatológico resulta muy perturbador.

Un ritmo bien medido con muchos detalles muy buenos, la película  no inventa nada pero resulta fresca y entretiene y además aprovecha el limitado presupuesto. No comento más de la trama porque es posible que cualquier día la acaben poniendo en televisión en La Dos o La Sexta 3 o similar. Quizás en la muestra SyFy pero me extrañaría.

 NOTA: 7/10