lunes, enero 20, 2014

RAZE: Lucha o Muere




Lo cierto es que mirando con perspectiva el pasado festival de Sitges – que el año que viene cuenten conmigo ya voy avisando – al final fueron las proyecciones tildadas de menores que se pudieron ver en cines pequeños las que más me acabaron gustando salvo excepciones como la maravillosa Coherence. Además los horarios en que podías ver las películas iban desde las ocho y media de la mañana (me sigue pareciendo una hora surrealista para ver una película) hasta las tres de la madrugada, al menos eso sí con todas las películas que pude ver me llevé unas pocas sorpresas agradables.

Como fue ésta Raze, dirigida por el desconocido Josh C. Waller y que cuenta como mayor estrella a Rachel Nichols, aunque aviso que su papel tiene trampa jejeje. La película es un entretenimiento muy pero que muy bueno de 93 minutos con una trama simple,  pero efectista y muy bien llevada a cabo.

La historia nos cuenta como una misteriosa organización se dedica a secuestrar a mujeres jóvenes y las obliga a luchar a muerte, si se niegan a luchar matan a sus seres queridos, si pierden los matan también, así que la lucha se convierte en algo primordial para la supervivencia de los suyos. Además todo es por un juego, para divertir a una élite que se aburre con los entretenimientos habituales.

Una mezcla de El Club de la Lucha con Battle Royale que como he dicho es jodidamente divertida y tiene mucha más chicha de lo que a priori se podría esperar de una película cuyo mayor atractivo son las peleas de gatas entre unas protagonistas que por lo general están de muy buen ver. Salvo la prota absoluta que es Zoe Bell – la que doblaba a Uma Thurman en Kill Bill – y que es fea como un pie pero que suelta hostias como panes. La película alterna unas escenas de pelea muy buenas, bien coreografiadas, espectaculares y muy violentas, pues no hay que olvidar que se lucha a muerte y buscando un realismo estas peleas son más contundentes que “vistosas”

Pero a la vez que toda esta acción desmadrada también nos ofrece bastante drama humano, pues una vez que las luchadoras están metidas en faena y van pasando rondas tenemos a las típicas que eran delincuentes y que de estar en la calle tampoco habrían sobrevivido mucho más, las que pierden la cabeza porque no acaban de asimilar su situación y las que quieren sobrevivir a cualquier precio. Raze ofrece una última escena de acción que es de lo mejorcito que he visto en el cine desde Misión Imposible IV, una secuencia vibrante, de final incierto y que te deja clavado en la silla con su conclusión.

La película cuenta además con secundarios de lujo como Doug Jones, el tipo que normalmente se pone un traje de luces para hacer de Gollum o Abe Sapien y que es tan feo como los personajes que “interpreta” y Sherilyn Fenn de la mítica Twin Peaks y que se ha pasado los últimos años comiéndose a si misma.

Una gran  producción del cine de acción independiente –si también existe no todo el cine de autor va a ser una gafapastada – americano que por supuesto jamás veremos por aquí.

NOTA: 8/10

1 comentario:

XAVI dijo...

Concuerdo al 100% en lo que respecta a tu afirmación:

"fueron las proyecciones tildadas de menores que se pudieron ver en cines pequeños las que más me acabaron gustando salvo excepciones[...]"

Me remito siempre al mismo ejemplo: RESERVOIR DOGS.

Respecto a Zöe Bell, vale, guapa no es pero tiene buen cuerpo...