sábado, febrero 01, 2014

BAKUMAN. Ningún sueño es imposible.

 

Tsugumi y Takeshi Obata son los putos amos, hace cinco años consiguieron que volviera a tener fe en el mundillo del manga gracias a esa POM que fueron los doce tomos de Death Note, ahora están a punto de que deje de comprar cómic americano y me ponga como loco a buscar Shonen en mi librería más cercana, si bien esto último no es del todo cierto ya que en los últimos años he intentado engancharme a varias series como Ataque de los Titanes, Apocalipsis D y Resident Evil y no he pasado del primer tomo…

El manga que me tiene tan entusiasmado – que he leído enterito cortesía de mi buen amigo Oneyros – es BAKUMAN, una obra simplemente perfecta que tendría que tener una ilustración suya en la enciclopedia donde va la definición de Shonen. Veinte tomos que al principio me parecía pocos viendo los que alcanzó Dragon Ball o los que llevan Naruto, One Piece o Detective Conan… pero que a la postre han sido una medida más que ajustada.

La premisa de Bakuman es tan “manga”, tan “absurda”, tan “shonen” que ya puede estar muy bien hecho para que no acabe siendo una tontería enorme, pero sus autores saben muy bien lo que hacen y se han marcado una obra maestra (sí lo sé, lo he vuelto a decir) entretenida, épica a su manera, bonita y con un final tan esperado, como necesario y emotivo.

Bakuman es la historia de Moritaka Mashiro un chaval tímido que le gusta dibujar y que está enamorado de una compi de clase, su tío además había sido un mangaka de tercera categoría que se había matado literalmente dibujando, un buen día se le acerca Akiko Takagi que es guionista y le propone crear manga juntos, formando así los Ashirogi Muto. Ahora es cuando entra en juego el elemento romanticon porque Mashiro está enamorado de Miho Azuki y por alguna razón de esas de amor platónico e idealismo en lugar de ponerse a fornicar como conejos prometen no estar juntos hasta que cada uno haya logrado su sueño: él conseguir un manga de éxito que sea adaptado al anime y ella ser la actriz de doblaje de la protagonista de ese anime, todo muy lógico claro.

Pero lo dicho, está tan bien hecho que la premisa da igual porque Bakuman lo parte, además de divertirnos con su lectura es una herramienta de aprendizaje perfecta para conocer de primera mano como funciona el mundo del cómic en Japón donde las ventas de las series de éxito se cuentan en millones y no en un par de cientos de miles si hay suerte como pasa con los tebeos  americanos. Además nuestros protagonistas no van a publicar en una revista cualquiera no, van a publicar en la Shonen Jumpo de Sueshia.

Así el marco de acción es el mundo “real” y las referencias a Dragon Ball, One Piece, Naruto y cualquier obra mítica de la Shonen Jump son bastante frecuentes, conoceremos como va todo el tema de las nuevas series, las votaciones de los lectores, las posibilidades de adaptar algo o no al anime, como funciona el trabajo mano a mano con un editor. Entrando así en juego el que para mi es el otro gran protagonista de Bakuman “Hattori”, el editor de los Ahirogi Muto que les guiará desde sus inicios como prometedores novatos hasta que alcance el éxito, porque el final del manga se sabe desde que comienza la historia pero el camino que deberán recorrer hasta lograrlo es lo verdaderamente emocionante.

Bakuman cuenta diez años de la vida de los Ashirogi Muto, veremos como crean diversas obras – de las que nos gustaría leer le manga de “verdad” – y como se deben de enfrentar a calamidades como enfermedades, rivales que hacen trampas, y especialmente a Eiji Nizuma, un chaval que lleva el manga en la sangre, que se convierte en el autor más vendido de la Jump, al que le conceden todos sus caprichos y capaz de llevar dos series semanales a la vez.

A mi desde luego una vez leído el manga no se me ocurre porque querría nadie dedicarse a ser dibujante de cómic japonés porque es una vida llena de esclavitud, fechas de entrega y si la cosa te sale bien te forras pero como hay que seguir en el candelero tienes que currar todavía más para que nadie te supere y entonces no tienes tiempo de disfrutar lo que has ganado, una locura la verdad.

Sus autores se las apañan para que interioricemos los sentimientos de los protagonistas, para que nos mordamos las uñas cada vez que leíamos sobre una reunión de serialización o cuando Hattori llamaba para dar los resultados de las encuestas, para que nos emocionemos cada vez que lograban una de sus metas y para que nos entristezcamos cada vez que se torcía algo…

Corred todos a comprar Bakuman, cojones YA

NOTA: 10/10

6 comentarios:

Vladek dijo...

Es una maravilla de manga, una autentica obra maestra que pese a una premisa totalmente simple te tiene totalmente enganchado y en tensión.

XAVI dijo...

Creo que en esto del MANGA, pasa lo mismo que con el CÓMIC BOOK, se hacen tantos que sólo unos pocos vale la pena leérlos.

A ver, no digo que todo sea malo. Yo empecé con Marvel, pero no renegué de DC ni del Manga. Es precisamente esto lo que me ha permitido leer 20Th Century Boys.

En nuestro país, se ha tocado poco el tema del dibujante. Pero se ha tocado. Quien más ironiza sobre ello es el Maestro Ibañez ("el peazo de bu... buena persona que inventó eso de la historieta, ¡Pura delicia, oiga!).

Yota dijo...

Gracias por los coments

Vladek: Yo es que me habría gustado verme la cara leyendo las últimas páginas o cuando Nizuma está flipando con el final de reversi.

Xavi: Yo es que en general tengo un nivel de aceptacion bastante alto y por lo general me suele gustar casi todo lo que leo. Aunque a Ibañez no le soporto más que en 13 Rue del percebe

XAVI dijo...

Pero hombre, YOTA, sólo 13 Rue del Percebe? Y Sacarino? Y Pepe Gotera y Otilio? Y La Família Trapisonda? Y MORTADELO Y FILEMÓN?

Hombreeee.... XD XD XD

Lo del nivel de aceptación alto, haces bien. Has de mirarlo todo libre de prejuicios y luego juzgar a un autor o una obra por lo que te transmite o si no te gusta. Leer y quedarte con lo bueno, criticar pero con fundamento.

Y disfrutar, claro.

Yota dijo...

jajaja

Si tío, la escuela Bruguera no es lo mío. Carezco de sentido del humor y no me gustan nada esos que comentas.

Yo es que por eso veo, leo, juego y escucho de todo.

Sin encasillarme y creo que las secciones diversas del blog lo demuestran :)

XAVI dijo...

Desde luego. Y haces bien. ;)