martes, febrero 11, 2014

INFINITO. La Marvel cósmica en toda su gloria.





 
 
Bueno amigos, pues ya ha terminado el último súper evento de La Casa de Las Ideas, llamado Infinito y que prometía cambiarlo todo de una vez y para siempre. Lo primero que tengo que decir es que me ha gustado más que AVX, mucho más que Miedo Encarnado, que no es decir mucho y es que una vez leído me ha dejado una profunda sensación de indiferencia. No es un mal cruce, es muy divertido, Hickman ha sido lo suficientemente inteligente como para no matar a nadie que luego sería resucitado un par de años más tarde pero el final es que parece escrito por Mark Millar de lo anticlimático que es.

Según parece Jonathan Hickman lleva meses preparando este evento en las páginas de Avengers y New Avengers. En las de los primeros con los nuevos personajes del jardín del edén que son una raza ancestral de nuevo cuño (mira que odio que cuando llega un guionista lo primero que hace es crear sus nuevos y súper poderosos malosos) que a su vez pertenecen a una mucho mayor y en la de los nuevos porque  los Iluminatti (un nombre mucho menos comercial que Nuevos Vengadores, resignémonos) han ido lidiando con amenazas en la sombra que afectan a nuestro Universo literalmente, al final lo cierto es que todo queda bien atado y me dan ganas de volver a leerme todo de un tirón.

¿El problema? Pues que a estas alturas cualquier amenaza contra el Planeta Tierra ya se sabe como va a terminar, la invadieron los Skrulls en Invasión Secreta y nada, con la Guerra Kree-Skrull ni nos enteramos, la convirtieron en vertedero durante Maximun Security y casi se la traga Ego y nos quedamos tan pachis. El conflicto y la guerra que se narra durante Aniquilación y Aniquilación Conquista – sobre todo en la primera – me parece mucho más dramático, de mayor envergadura que todo Infinito. Buen punto para Hickman por presentar a los Vengadores como representantes de la Tierra, a la que consideran un grano en el culo y apenas les dejan hablar durante los consejos, aunque luego sean parte fundamental en la batalla.

Así tenemos que a nivel galáctico podemos ver a los Spartoi, a los Kree, los Shiar, los Skrull, incluso a las hordas de Annihilus, todos ellos con sus correspondientes paladines, reservando Hickman momentos de gloria para todos ellos. Se nota que a J.H. se le da bien escribir sobre política de ficción porque se toma su tiempo explicándonos los tejemanejes de las distintas civilizaciones y como participar o no en el conflicto puede ser bueno o malo.

El otro foco de interés es la Tierra que se encuentra desprotegida salvo por la presencia de los héroes improvisados, los urbanos y los mencionados Nuevos Vengadores que a la postre libran la batalla más importante de todas contra Thanos y su Orden Negra. Amigos, es que esta es la clave, devolver a Thanos al primer puesto con la vista puesta en el cine. Esta parte es menos épica que toda la epopeya galáctica pero también logra divertir, los lugartenientes del Titán Loco son unos buenos cabronazos y cada uno dará por culo de una creativa manera.

Por supuesto que en Infinito pasan muchas cosas, los números son bastante densos y es imprescindible leer las series de Vengadores y Nuevos Vengadores para pillar todas las cosas, pero una vez finalizado sí, tenemos un nuevo landscape no tan radical como parecía (algo rollo Tierra X de Krueger y Ross), pero todo parece dedicado a dejar la casa limpita y recogida y que la sinergia entre cómic y Marvel Studios sea mucho mayor, porque pensad una cosa, Marvel Studios no tendrá los derechos de los mutantes pero ahora tendrá la excusa de los Inhumanos para crear los suyos propios XD

La parte gráfica ha estado plasmada por tres artistas de excepción, abriendo y cerrando nos encontramos a Jimmy Cheung y su bonito y detallado dibujo. Las batallas galácticas corren por parte de Jerome Opeña que no para de crecer desde sus números de Imposibles X-Force y la parte más mundana en la Tierra es de Dustin Weaver que luce igual que los otros y que además se entiende a las mil maravillas con Hickman desde Shield.

Haciendo balance, me ha gustado más de lo que pensaba y es que tenía las expectativas ciertas. Es de elogiar que haya sido bastante contenido, no demasiado largo y que el número de Tie-Ins fuera manejable, siendo la mayoría de éstos totalmente opcionales. Ya lo he comentado, al menos mejora los anteriores, a ver que tal Original Sin.

1 comentario:

Sebas Cepe dijo...

Tengo pendiente comentar la saga en gencomics pero a mi parecer es el mejor evento de los últimos muchos años. No recuerdo haber acabado un evento y no terminar con la sensación de que se han reído del lector o que solo han hecho cambios para un año o año y medio de cómics. Esta saga es un capítulo más en la historia que Hickman está creando en Los Vengadores, cosa que se puede comprobar cuando en el nº1 nos avanza partes de lo que hemos visto y cosas que aún están por ocurrir.
Me ha encantado que vengadores y nuevos vengadores no sean simples tie-ins sino partes fundamentales de la trama (y de hecho Hickman muestra desde el principio el orden de lectura entre la miniserie y las dos series vengadoras para leerlo todo bien).
Coincido en que el final es anticlimatico que te cagas pero casi prefiero esto a un final efectista y con cliffhanguer mierdoso.
Hickman ha contado su historia, la de Thanos, la de los Constructores y ha dejado las semillas para más tramas con los actos de Rayo Negro (vaya tela, vaya tela), con Thane por ahí suelto y aún teniendo que lidiar con eso de que la maquinaria del Universo se está yendo a la mierda XD. Enserio, sé que para gustos colores pero a mi cuando me dicen que estos Vengadores aburren no sé que cojones de serie están leyendo ¿Y Bendis con sus arcos de 6 números para narrar como los vengadores se dan un paseo? Bueno, mejor no hablemos de Bendis que ya la está liando con los mutantes y los guardianes...