martes, marzo 04, 2014

ASTONISHING X-MEN de Marjorie Liu. Una gran etapa para el recuerdo.






La franquicia mutante nos tiene acostumbrados a una continua reinvención, a sucesivos reinicios, a cambios de status continuos. Esto suele pasar siempre después de algún gran evento del que emerge alguna cabecera nueva y tanto X-Men como Uncanny X-Men (las dos decanas) suelen tener nuevos equipos creativos de excepción y muchas veces se nos olvida mira a las series menores, supervivientes de otras eras, ahora mismo por ejemplo tengo la sensación de que nadie se fija en los X-Men de Wood y desde luego casi nadie se ha fijado en la deliciosa etapa de Astonishing X-Men de Marjorie Liu.

La mayoría de la gente ni siquiera se planteó comprarla porque las comparaciones con Joss Whedon son odiosas – yo soy seguidor del maestro y tengo que decir que me ha gustado bastante más lo de Liu que lo suyo – yo decidí seguir con la serie, primero por Warren Ellis, luego por Greg Pak y a punto estuve de bajarme cuando llegó Liu no os voy a mentir y desde luego que no me arrepiento de haber continuado.
Desde el número 48 hasta el 68 la buenorra escritora se ha marcado una etapa entrañable marcada por un puñado de aventuras de corte urbano, con temática social y con un grupito de personajes de lo más variopinto, pasemos lista.

Tenemos pare empezar a Lobezno, que ha estado aquí sin molestar, sin incordiar y más que nada porque como se supone que esta serie era de su bando pues debía aparecer por mandato editorial. Estrella del Norte que desde que Chuck Austen lo puso en primera fila (y luego Mark Millar se lo cargase de forma estúpida) ha estado desaparecido pero aquí tendrá todo el protagonismo que se merece. Cecilia Reyes, creación tardía de Steven T. Seagle en su etapa en Uncanny y que personalmente me encanta, siempre sumida en sus dudas existenciales y siempre negándose a formar parte de un grupo de “héroes” mutantes. 

Ave de Muerte, niñera de Kid Gladiator y que pese a ser alienígena ha sido más humana que muchos, además sus continuas insinuaciones a Bobby Drake para tirársele eran muy divertidas. Gambito, que por fin alguien ha recordado que fue jinete del Apocalipsis y que eso deja mella. El Hombre de Hielo en su doble faceta responsable-capullo y finalmente una recuperada Karma, personaje del que de nuevo Liu se acuerda de cosas de su pasado que por fuerza tienen que marcar.

Porque si algo me ha gustado de estos 21 números es que Liu nos ha recordar que más que mutantes, más que súper héroes, más que inadaptados, más que todo eso La Patrulla X es una familia y como familia, tienen discrepancias entre ellos, discuten, se pelean, surgen pullas de broncas pasadas pero sobre todo cuidan los unos de los otros y darían la vida sin pensarlo.

Me alegro que Liu se arriesgase a presentar cosas que nunca antes se habían visto en un cómic mainstream de Superhéroes de Marvel o DC y que nos mostrase la primera boda gay entre Estrella del Norte (personaje al que Scott Lobdell sacó del armario) y su novio Kyle. Como digo no es la primera boda de supers porque sin ir más lejos hace una década más o menos se casaron Midnighter y Apollo de The Autority. Este hecho puso la serie en todos los periódicos del mundo e incluso el día que salía a la venta se celebraron en Central Park varias bodas gays. Al margen de la calidad de la historia – que rompía el tópico de que un Súper Villano intentando chafarlo todo – que estaba muy bien sirvió para romper varios tabúes.

Liu aprovechó también la ocasión para meter mucho tema social al respecto de la situación de los inmigrantes en Estados Unidos, que muchas veces obligan a marcharse a sus países dejando atrás una vida plenamente establecida. La autora también ha aprovechado para escarbar en el pasado de los personajes y ayudar a Karma a superar algunos difíciles traumas que la acompañan desde niña y ha intentado forjar lazos entre Gambito y Cecilia Reyes que se prestan a una relación aún a sabiendas de que cualquier día uno de ellos puede morir en el fragor de la batalla. Ha ayudado también a Ave de Muerte a forjar lazos, a descubrir su pasión por el arte, a ser una más… ¿se nota que la serie me ha encantado?

Lamentablemente no todo ha sido bonito porque Astonishing X-Men también se vio sumida en el crossover X-Termination junto a dos series moribundas como Age of Apocalypse y X-Treme X-Men y se nota demasiado que fue un lastre enorme, durante esos meses se cortó la progresión de la serie aunque al menos sobrevivió que no se puede decir lo mismo de sus compañeras de cruce. Tampoco es que haya gozado de estabilidad artística, aunque es cierto que ha contado con un puñado de dibujantes muy buenos como Gabriel Hernandez Walta, Amilcar Pinna o Phil Noto.

Yo echaré esta etapa mucho de menos aunque sólo sea por contarme lo de siempre de forma distinta.

1 comentario:

XAVI dijo...

Bueno, no se quejarán que una de las "Majors" no toca temas de actualidad como es el matrimonio homosexual.

Ya lo dice, "en el Universo Marvel, si eres gay, no pasa nada. Pero si eres mutante...." - Es una coña, no seamos suspicaces.

"Gambito, que por fin alguien ha recordado que fue jinete del Apocalipsis y que eso deja mella" - Veamos cuanto dura, también lo fueron Lobezno y Arcángel y parece que al canadiense sólo le duró poco el recuerdo. Y eso que fue el jinete Muerte.