domingo, mayo 25, 2014

A LOOK TO THE 80´S XXVII: Dressed To Kill (1990)



 
Hola amigos con un poco de retraso sobre la hora que suelen colgarse los post dominicales vuelvo una semana más con las secciones temáticas de Los Archivos de Typhares. Hoy toca reseña de una película de la mítica y mágica década de los ochenta, para esta ocasión voy a hablar de una película que no había visto hasta hoy mismo: Vestida Para Matar de Brian de Palma.

De Palma es un director al que tengo apartado de mi mente desde hace mucho porque no he conseguido conectar en absoluto con sus últimos trabajos – dispersos trabajos debería decir que no se prodiga casi – y desde que vi en el cine “La Dalia Negra” ni siquiera he revisionado alguna de sus obras maestras. El otro día buscando material para la sección me fijé en esta película de 1980 y me dije que era buen momento para reencontrarme con él.

Una vez vista tengo que decir que me ha parecido una película excelente, dirigida con maestría y con un pulso y ritmo narrativo envidiable pero para nada novedoso como dicen por ahí porque viendo Vestida Para Matar me viene a la cabeza la firma y estilo del maestro Alfred  Hitchcock, una vez dejado este dato de lado toca disfrutar del filme.

De Palma se marca un Deus Ex al inicio para desencadenar la trama en la forma de una mujer insatisfecha sexualmente – Angie Dickinson que protagoniza una escena de desnudo integral en una ducha con los títulos de crédito iniciales totalmente gratuita XD – que acude a un psiquiatra – un gran Michael Caine – y que es brutalmente asesinada ante la mirada atónita de Nancy Allen – la rubia de Robocop – que junto al hijo de la mujer asesinada tendrán que esclarecer este extraño asesinato. A esto en el elenco de actores tenemos que incluir al siempre agradecido de ver Dennis Franz (Canción Triste de Hill Street y Policías de Nueva York) haciendo como no de hombre de la ley y llenando la pantalla con su presencia y carisma.

En general todos los actores están inmensos en sus papeles y logran darle a cada escena de un toque trascendental, de una atmosfera única y consiguen trasladar toda la tensión al espectador. La escena del museo, la del metro, la persecución en taxi, cosas tan terrenales me han puesto el pulso a cien pese a las consabidas restricciones presupuestarias.

Pero esta atmosfera única que mencionaba en el párrafo anterior es posible también gracias a la maravillosa banda sonora de Pino Donnagio – compositor al que pude conocer en el pasado festival de Sitges y que es uno de los mejores en su campo – que mantiene el vilo con esas melodías que independientemente de lo que aparezca en pantalla da la sensación de que algo chungo está a punto de pasar.

Tengo entendido que la crítica y la taquilla no fueron muy favorables con esta película, posiblemente por aquello de “las comparaciones son odiosas” pero la clase con la que está rodada, los planos tan bien escogidos, la secuenciación… creo que debería haber tenido algún reconocimiento mayor. Joder si incluso la nominaron a los razzies.

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