sábado, mayo 03, 2014

HULK: PERDONADO. De Bill Mantlo y Sal Buscema

 

En mi opinión Panini lo está haciendo de puta madre en lo que a materia de clásicos se refiere, por lo general no son excesivamente baratos pero tampoco caros y la relación calidad de edición – número de páginas – precio suele ser potable. Pero yo soy cuasi pobre así que tengo que tirar de grandes amigos como Víctor para leerme parte de una de las etapas más laureadas del Increíble Hulk: la escrita por Bill Mantlo.

En Hulk: Perdonado tenemos por delante setecientas cincuenta páginas de puro Marvel de los ochenta, de magia donde todavía no estaba todo inventado y donde cada número cundía bastante. Bill Mantlo hizo evolucionar al personaje de manera inaudita – luego lo que hizo Peter David está a un nivel incluso más alto pero nadie se lo veía venir -  a nivel del drama humano que le supone ser el Increíble Hulk al pobre Bruce Banner.
Es una etapa donde todavía era acosado por el ejército de los Estados Unidos con Glenn Talbot a la cabeza y que además llevó la batalla a muchos lugares del mundo, desde Egipto a Japón y especialmente Rusia donde un friki de la continuidad como yo se lo ha pasado bomba con la aparición de los Súper Soldados Soviéticos y con el debut de La Presencia (“villano” que tuvo una saga más que potable en los Vengadores de Kurt Busiek) o las múltiples batallas contra el Líder y alguna de ellas con resultados imprevisibles.

También hemos visto a Hulk viajar a otros mundos – algo que sería una constante para el Goliat esmeralda durante los años ochenta – y presenciar otro debut de un personaje que ahora mismo goza de una fama inusual, estoy hablando como no de Mapache Cohete y su mundo de animales con características humanas gobernado por el tirano  Topo y su lugarteniente Tío Pyko que sin quererlo jugará un papel fundamental en la vida de Hulk.

Terminaba el párrafo anterior haciendo referencia a un grave cambio en el personaje, pues lo de Perdonado en el título no es por nada gratuito. Ya que por primera vez hasta ese momento Bruce Banner ganó la batalla contra el monstruo verde y además de controlar la transformación a voluntad cuando era Hulk era la mente de Banner la que dominaba el cotarro, dando esto lugar a unos números muy interesantes y a un delicioso episodio localizado en Canadá con el Wendigo y Sasquatch de invitados.

Pero como no sólo de Hulk vive el hombre, el drama del buen Doctor Banner será equivalente a todo lo que sufren las únicas personas que le han apoyado siempre: Betty Ross y Rick Jones. Dos secundarios de lujo, el segundo idolatrando a Hulk porque sin la presencia del monstruo su existencia carece casi por completo de sentido ya que están íntimamente ligados desde el comienzo. Y Betty, ains Betty, pobrecita, cuando por fin su verdadero amor logra vencer al monstruo ella no puede soportar la idea de que siga ahí.

No podría terminarse esta humilde reseña sin hablar de la tremenda labor que realiza Sal Buscema, uno de los mejores dibujantes de superhéroes de toda la historia, su dominio de la anatomía, las proporciones, la narrativa y la planificación de cada página hacen de este cómic una completa obra maestra en el aspecto gráfico. Además en esos tiempos era muy raro que fallasen un solo número. En Perdonado sólo hay un fill in dibujado por un tal Frank Miller.

NOTA: 9/10

4 comentarios:

XAVI dijo...

Concuerdo contigo. En lo que a clásicos se refiere, siguen la estela de FORUM.

Yo me he pillado los de Capitán América y estoytentado de hacer lo mismo con Vengadores y Defensores, aunque no he sido muy fan de seguir a estos últimos.

XAVI dijo...

¿Sal Buscema? Es muy bueno. Y, ¿Que me dices de su hermano, el añorado "Gran" John Buscema?

Víctor Gómez dijo...

Sal Buscemas era todo un pagafuegos y chico para todo y encima era ALUCINANTE!!

Víctor Gómez dijo...

ejem, queria decir que Sal Buscema era todo un apagafuegos y chico para todo y encima era ALUCINANTE!!