sábado, junio 21, 2014

25 AÑOS DE PIXAR: LA EXPOSICIÓN. Sencillamente alucinante.

 


Pues mira que sabía que la exposición de Pixar llegaría a Madrid en marzo dos meses antes de la inauguración que acababa mañana 22 de junio, lo sabía pero se me olvidó y casi me la pierdo, menos mal que ayer por fin saqué un rato y fui a verla – y aun así debido a la afluencia de público casi me quedó fuera – y antes que nada deciros a todos que si por una casualidad pasa por vuestra ciudad tenéis que ir a visitarla porque es una pasada.


Tengo que admitir que no soy fan en exceso de Pixar ya que mis películas favoritas de Disney (El Rey León, Tarzan y Aladdin) son de animación convencional, pero hay que reconocer que los chicos en veinticinco años han hecho evolucionar el género de la animación, lo han convertido en un auténtico arte y además se han llevado premios por doquier.


Desde que en 1995 estrenasen Toy Story que fue el primer largometraje de animación completamente generado por ordenador el resto es historia con obras maestras del tipo de Buscando a Nemo o Los Increíbles y otras cintas que a mi personalmente no me gustan mucho como Up! O Wall-E pero que fueron igualmente rompedoras, la primera por la emotiva historia y la segunda por su diseño de personajes.


Sobre la exposición en si que tuvo lugar en el Caixaforum destacar que ocupa una planta entera del recinto y que nada más entrar si queremos nos podemos hacer una foto con los protagonistas de Monstruos S.A. a tamaño real. Dentro de la sala lo que nos encontramos nada más entrar es un diagrama explicando la historia de Pixar a lo largo del cuarto de siglo que llevan en marcha.


Y a partir de ahí es un delirio, divididos por salas tenemos a Toy Story, Cars, Buscando a Nemo, los Increíbles, Ratauille, Wall-E, Los Increíbles, Up!, Monstruos S.A. y Brave. De cada sala o película lo que me pareció apasionante fueron las maquetas cromadas de los distintos protagonistas de cada producción y después todo el material gráfico, había desde sketches de los personajes a lápiz, carboncillo, acuarelas (en las películas más modernas ya abundaban las ilustraciones digitales). Había storyboards, secuencias completas con el guion original y todo tipo de frases y declaraciones de sus creadores, siempre había monitores que mostraban animaciones frame a frame o comparativas entre el resultado final y el making Off.


Especialmente asombroso era un carrusel que se movía primero a cámara lenta y luego a toda velocidad que acompañado de luces estroboscópicas  mostraba una escena de Toy Story con todos los personajes a lo bestia moviéndose, es difícil de explicar y los videos que saqué no le hacen justicia pero baste decir que me quedé a verla varias veces.

Por último en esa misma sala también había un espacio para los primeros cortometrajes de Pixar y ya fuera otras dos mini salas, en una se proyectaba un reportaje con la evolución del estudio utilizando técnicas de todo tipo incluyendo el stop-motion y en otra había un montón de tablets para que los más pequeños hicieran todo tipo de cabronadas.

Lo dicho. Una pasada.