viernes, junio 20, 2014

IRON MAN: IRON METROPOLITAN




Tengo que reconocer que Iron Metropolitan me ha pillado con el pie un poco torcido, antes que nada os diré que la historia me ha gustado bastante, pero tras leerla me da la sensación de que los planes de Kieron Gillen para la serie van para largo y me estaba frotando las manos porque a este viaje todavía le quedaban muchas sorpresas y paradas por el camino, pero claro me entero poco antes de que termine la saga en España que Gillen dejará la serie tras sólo 33 números para encargarse de un proyecto súper secreto que según dicen en los mentideros sería coordinar la línea Star Wars de Marvel.

Como ven esto en nada afecta al arco que nos ocupa, así que vamos con él empezando con el dibujante Joe Bennett, que regresa a Marvel tras su largo periplo en DC Comics donde el New 52 le ha motivado a abandonar la editorial de Batman y amigos, Bennett además ya dibujó al Hombre de Hierro en los fatídicos años noventa, poco antes de la catástrofe de Onslaugh cuando la armadura la vestía la versión adolescente de Tony, tras esta innecesaria lección de historia ahora sí que vamos con la historia.

Me encanta que Gillen siga en parte la estela de Fraction y haga hincapié en la inteligencia de Tony Stark y su capacidad para hacer evolucionar a la sociedad hasta un punto inimaginable para el común de los mortales. De hecho el primer capítulo de Iron Metropolitan es un tremendo Flashforward donde veremos que quizás no todas las ideas son buenas y no todos los planes salen bien.

Así que si sumamos a un tipo que es tan listo como Reed Richards pero cuya imaginación está un poquito por encima y no digamos ya su ambición, un hermano tan listo como él pues el resultado es una ciudad del futuro: Troya erigida en la antigua ciudad Mandarín. Una ciudad imposible, improbable que si hubiera sido creada el Jack Kirby que diseñó Asgard como una mezcla de medievo y arquitectura alienígena no nos sorprendería en absoluto.

Lo malo de Troya es que se mostrará como una ciudad ingobernable donde los enemigos no serán pocos ni serán fáciles de derrotar pues los anillos del Mandarín que han mostrado una inteligencia e independencia de su portador elegirán nuevos huéspedes, personajes de nuevo cuño, que no le pondrán las cosas fáciles al vengador dorado.

Gillen se las apaña de maravillas para dotar de personalidad propia a personajes creados en un par de viñetas y darles un trasfondo que muchos héroes y villanos Marvel no tienen pese a ser creados hace varias décadas. Especialmente destacable resulta Abigail Burns, una columnista rebelde que no se calla nunca y que es la definición perfecta de anti-sistema, pues imaginad lo que puede hacer un anillo de poder y la identidad de Fuego Rojo. Creo que no hace falta decir más.

Al respecto del argumento no pienso decir más porque ofrece varias sorpresas MAYÚSCULAS como la identidad del próximo gran villano del Hombre de Hierro que nada tiene que ver con su habitual galería y por supuesto Iron Metropolitan sigue ofreciendo historias divertidas, trepidantes y diálogos llenos de segundas lecturas.

NOTA: 7/10

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sinceramente, soy incapaz de verlo bueno a esta saga. En mi opinión se flipó bastante con los anillos. Y para empezar nunca le vi sentido que Tony se atreviese con una ciudad propia, parece que quisiera un Gotham para él solito xDD

Y momentos como decirle a Pepper que tiene un hermano y es adoptado lo toco muy de pasada. Poco profundizado.

En caso no lametaré la perdida del guionista. Aunque Iron man lleva dos meses sin anunciar nuevos números :/