lunes, julio 07, 2014

ORIGEN II de Kieron Gillen y Adam Kubert. Me aburroooooooo


 
A principios de siglo se lio la de dios en Marvel porque en una de esas comic-con veraniegas –antes de que cada gran ciudad tuviera una o dos al año – anunciaron que por fin iban a desvelar el origen de Lobezno. El resultado fue una miniserie de cinco números de Paul Jenkins y Andy Kubert ambientada en el siglo XIX, antes de cualquier cosa que se hubiera contado del mutante de las garras de adamantium, con mucho drama y mucho lloriqueo y algo de amor de por medio. Una mezcla de la película Leyendas de Pasión y poderes mutantes.

Después vino una serie regular que se centraba enteramente en el pasado de Lobezno, un hijo sacado de la manga o el día M donde Logan recuperó todos sus recuerdos pasados, pero como Origen nos mostró a un James Howlett de más de cien años todavía había mucho hueco que llenar y a finales de 2013 fueron Kieron Gillen y Adam Kubert – el hermano sensato que ha vuelto a Marvel – los que nos han brindado esta segunda parte.

Lo primero que debo decir es que una vez leída me he quedado igual, primero porque no cuenta gran cosa y deja bastante claro que habrá nueva entrega y segundo porque es sosa sosa. Decepcionado me encuentro porque de Gillen esperaba grandes cosas del que es uno de mis escritores de la actualidad favoritos, a ver, la serie está tremendamente bien escrita y los diálogos son excelentes, en especial todos los que involucran a Mr. Siniestro – personaje fetiche del autor- pero la historia en si es un poco cagarro.

El primer número que a priori no me gustó nada a la postre es el mejor ya que está protagonizado por Lobezno y la manda de lobos que lo han acogido como familia, 24 páginas que muestran a la perfección la soledad de Lobezno con respecto al resto de la humanidad y como la única cosa que le da la paz es la perfecta comunión y sincronía con su lado más feral y animal. El resto de la historia muestra a Mr. Siniestro buscando a Logan para experimentar con él y a Dientes de Sable y Clara – nuevo personaje que ya imaginan como acabará aunque haya sorpresa – que también van tras el enano canadiense.

Lo más mosqueante no es nada de esto que he expuesto más arriba, no, lo que me ha tocado más los huevos es que Gillen parece que no tenía muy claro como finiquitar la historia y para darle golpe de efecto ha recurrido a los MISMOS trucos baratos de la primera miniserie. El capítulo cuarto es casi un calco del Origen de Paul Jenkins y eso señores míos me parece inadmisible.

Se preguntaran si tan poco me ha gustado porque me la he comprado, pues porque siendo grapa y cinco numeritos no me parecía un riesgo demasiado grande. Eso sí, ya pueden dar por seguro que no me la cuelan con la tercera parte si hipotéticamente saliese a la venta en tomo. Si fuera grapa… otro gallo cantaría claro.

NOTA: 4/10

2 comentarios:

XAVI dijo...

Verás, es que intentaban darle algo de coherencia a lo de CREED/PERRO PERRO/CREED.

Lo de los "CREED" es raro y retorcido.

Pero si quieres ver a un guionista mal y que se alarga lo indecible, SNYDER es tu hombre.

Clara Creed es un buen añadido, por lo curioso del personaje, al igual que su "família".

Innecesario. Se podía haber hecho en la serie regular.

el elegido dijo...

puedes leer mi reseña aqui http://cineliga.blogspot.com.es/