lunes, julio 14, 2014

SIN IDENTIDAD T.1 Secretos, Mentiras y Venganzas




La verdad es que poco podía imaginar que en un periodo de tiempo tan breve reseñaría dos series españolas en este blog, hace unas semanas fue el turno de El Príncipe, y eso debe ser porque algo debe de estar cambiando en la ficción nacional que ha decidido dar un paso más allá y no ofrecer solo series tontas de risa fácil y tragicomedias para toda la familia, productos que no son más que eternos derivados de Médico de Familia y los Serrano.

Así que el soplo de aire fresco que ha supuesto Sin Identidad me ha encantado. Para empezar su formato, su primera temporada sólo está compuesta de nueve episodios y además estos duran unos 65 minutos de media, no los 80 o 90 que suelen durar el resto de ficciones a lo que siempre hay que sumar los intermedios. El ritmo de la serie es muy bueno y no se muestra pudorosa a la hora de mostrar sus influencias como la serie de la ABC yanqui “Revenge” o incluso el manga “Old Boy”, se de buena tinta que uno de los guionistas es un apasionado del mundo del cómic.

Sin Identidad es la historia de María, una abogada de éxito hija de un juez del tribunal supremo, que vive una vida sin complicaciones hasta que un buen día por un azar del destino descubre que es adoptada y es más, una niña robada…. Esto lo sabemos cuando llevamos unos diez minutos del primer episodio, pero lo fuerte es que la serie comienza en la actualidad con nuestra protagonista encerrada en una cárcel china y escapando de ella, para luego ir diez años atrás y contar la historia que tiene parte de su drama en un tema de actualidad como son los niños robados y también en la tragedia de Las Torres Gemelas.

Así pues tenemos una trama que se cuenta en dos tiempos totalmente distintos, algo inédito en España y muy arriesgado porque se sale totalmente de lo establecido por la ficción nacional. El ritmo de Sin Identidad no decae en ningún momento y mientras se nos va descubriendo más de estos personajes (la parte del “futuro” sólo aparece al principio y el final del capítulo) los acontecimientos se suceden con todo tipo de elementos del thriller tales como muertes, revelaciones, traiciones y alianzas y grandes cliffhangers. Sus realizadores han conseguido que nos interesemos por los protagonistas de la serie, que consigamos empatizar con varios de ellos y odiar a otros cuantos con un tono de conspiración y ansía de poder muy propio de la Soap Opera de los años ochenta como Dinastía, Dallas o Santa Bárbara.

Sin identidad cuenta además con un plantel de interpretes muy bueno. A destacar a Victoria Abril y Verónica Sánchez, madre e hija andaluzas que están inmensas en sus papeles y actúan con tal naturalidad que de verdad parece que son familia. En el seno de la familia de María tampoco faltan grandes nombres como Lidia Bosch que hace de facha ultra-católica – vamos que se interpreta a si misma – y Jordi Rebellón y Tito Valverde como padre y tío respectivamente. Hay varios actores jóvenes como Antonio Hortelano – el Quimi de compañeros – que cumple como macarra callejero; Eloy Azorín que hace de hacker y antihéroe y por último Miguel Ángel Muñoz que de nuevo demuestra que no sabe actuar y que sólo puede vivir de su físico, que malo es el cabrón.

Sin Identidad ha terminado una primera temporada llena que ha contestado a casi todas las dudas que teníamos sobre el comienzo del primer capítulo pero donde apenas hemos visto nada de esa tan jurada venganza por parte de María. Sólo se me ocurren dos motivos para que la próxima temporada no sea un éxito 1) que tarden mucho en estrenarla y la gente se olvide de ella y 2) que la estiren demasiado, Sin Identidad debería terminar en la próxima tanda.

NOTA: 7/10

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