viernes, agosto 22, 2014

100 BALAS T.4 El Falso Detective




Hay que joderse, mira que estoy enganchado a 100 Balas. Colección de la línea Vértigo que dejé colgada en su momento, hecho del que me arrepiento porque ahora no tendría que pasarlas canutas como las paso con la edición de ECC que aunque me parece que tiene un precio ajustado se me junta con muchas otras novedades que debo dejar para más adelante y así pues ya imagináis que es la historia de siempre XD
El caso es que con este cuarto tomo ya hemos llegado casi al ecuador de la serie, serie que una vez termine me temo tendré que releerme de una tacada porque creo que me estoy perdiendo bastantes cosas la verdad. 
Hay demasiados personajes que aparecen y desaparecen aunque tengan una presencia más o menos constante aunque sólo sea de un par de páginas. Por ejemplo en el volumen que nos ocupa el Agente Graves apenas tiene presencia.

Pero por una vez voy a intentar ir directo al grano sin enrollarme demasiado que se que peco mucho de eso, el grueso de estos diez números USA lo forma “El Falso Detective” una historia que presenta a Milo Garrett, un detective privado del tres al cuarto que parece sacado de una película de cine negro clásica. Actitud ruda, una chica mala que a la vez es buena, un par de huevos y siempre tiene la última palabra.

En los números que dura la historia tendrá que investigar un caso que cada vez se irá enturbiando más y más hasta que de manera más o menos tangencial acabará cruzándose en el camino del Trust  - con “ese” personaje que demuestra una humanidad no exhibida hasta el momento – y de los llamados milicianos. La verdad es que hay algo que empiezo a olerme más o menos bien pero por más vueltas que le de no veo la forma en que esto pueda acabar bien, o al menos bien para todos los “buenos”.

El resto del tomo lo forman historias cortas que nos devuelven a Dizzy en un relato auto-conclusivo que la lleva a su antiguo barrio y sirve para que tanto el personaje como los lectores apreciemos lo mucho que ha cambiado desde que le ofrecieron el maletín. Cole Burns y sobre todo el Hermano Lono también tienen pasajes centrados en ellos, de hecho creo que voy a empezar a releerla ya y a trazar mi propio esquema porque a buen seguro que es divertido.

Azzarello y Risso siguen tejiendo una de las mejores colecciones que he leído en toda mi vida – y ya llevo unas cuantas a mis espaldas –es sugerente, te atrapa y no te deja salir. Ahora bien esto de las reediciones de Vértigo será mi ruina, porque también tengo que pillarme la de Predicador y esa es mensual puff….

NOTA: 8/10

2 comentarios:

XAVI dijo...

En 100 Balas, no hay "Buenos". De hecho, NO HAY NADIE BUENO.

Este es un gran arco argumental en que se nos muestra por parte de Azzarello como maneja el "noir" de forma magistral.

De hecho, las conexiones entre Burns, Lono y Garrett son como mínimo algo tangible.

Milo Garrett es un tipo duro, duro de cojones. Deudor de los "Phillip Marlowe" y "Sam Spade".

En números posteriores, cuando hable LONO, ya verás que concepto tenía de él y porqué le respetaba.

Y LONO, no es una persona que tenga mucho respeto por nada ni por nadie.

XAVI dijo...

En "The Counterfifth Detective" empazamos a vislumbrar pinceladas de lo que realmente se intuye. De quién es "Milo Garrett", del brutal "LONNO", del "TRUST", de "La Morte Dil Cesare" de Paolo Veronese, de la palabrita mágica "KROATOA"....

Pero son eso, piezas de un puzzle más grande.

Puro "noir" pasado por el tamíz de la cotidianidad y de la actualidad, de las bandas de raperos, gangsters, matones, mueres fatales, de los Phillip Marlowe.

En definitiva, de Brian Azzarello y de Eduardo Risso.

***

El "ecuador" de la serie está en el Número 50.

Número 50, 100 Balas, 7 Hombres, 12 Famílias, un posible final...

Hagan juego señores, a ver quién queda en pie una vez baje el telón...

Un saludo, YOTA.


PD.

Espero y deseo que disfrutes de esta colección. Lo mejor, aún está por venir.