lunes, agosto 18, 2014

EL CÓMIC COMO HERRAMIENTA EDUCATIVA

 

Hola amiguitos, como en los últimos dos lunes hoy voy a hablar de un tema – del que admito que no tengo ningún tipo de idea – que  será tratado en la tercera y última charla que mi amigo Moisés coordinará este verano en la Fnac, dicha charla versará sobre el cómic como herramienta didáctica y estará importada por mi también gran amigo Iván Noda Díaz. Más información en este enlace.

¿Es posible usar el cómic como método didáctico de enseñanza? La respuesta es un sí absoluto, pero claro el principal problema es que la industria de la enseñanza para empezar ni siquiera se debería de llamar industria porque apenas existe y lo segundo es que el noveno arte a menudo es denostado y menospreciado.

Citando ejemplos de cómic educativo me viene a la cabeza la bonita colección científicos que el sin par Jordi Bayarri lleva publicando los últimos años y que para poder ver la luz está requiriendo de la financiación colectiva vía crowdfunding ¿recordáis lo que comentaba en el párrafo anterior sobre industria cero? Pues eso, en dicha colección Mr. Bayarri cuenta las biografías de diversas personalidades como Newton y Galileo con resultados espectaculares, mis sobrinos de seis y nueve años los han disfrutado así que tengo pruebas.

Con cómic educativo a mi me gustaría referirme a cómic concebido precisamente para ese fin porque está claro que historias como la saga de las drogas de The Amazing Spider-man sobre el consumo de LSD, la etapa de Mantlo en Hulk con el joven amigo de Bruce Banner que muere de sida o sencillamente Mafalda y sus nociones de política son cómics que enseñan pero su idea preconcebida no era esa.

Otro buen ejemplo de material ilustrado educativo – aunque no sea precisamente para niños – son las obras de Aleix Saló centradas en el mundo de la economía como su última publicación: Europesadilla que a mi personalmente me resultó muy ilustrativo para saber más de un tema que me resultaba totalmente alienante. Como he comentado es un tema que no controlo especialmente pero con las pequeñas nociones que he expuesto aquí veréis que el tebeo con tales fines existe y que además se me antoja necesario como herramienta adicional.

Echando memoria recuerdo que en mi infancia tenía muchos cómics de este tipo, grandes volúmenes que contenían biografías ilustradas, publicaciones promocionales de marcas comerciales como Danone o Cola-Cao e incluso libros o cuentos o como quieran llamarlos del soplapollas de Teo, que serían una mierda pero enseñaban cosas básicas.

Que ganas tengo de que llegue la charla por DIO.

2 comentarios:

XAVI dijo...

Los cómics de los que hablas, son como los guiñoles de CANAL+.

Algo tan inocente como un cómic, no podía mostrar la cruda realidad. Algo para niños, NO PODÍA en modo alguno pervertir las jóvenes mentes adolescentes y menos permitirles ver la realidad o hacerles pensar o razonar.

Sin ir más lejos, la Editorial Herdel ha sacado en manga obras como El Capital de Marx o el Principe de Maquiavelo.

¿El cómic puede ser didáctico?

SI.

Santiago Bobillo dijo...

Yo creó que si que pueden ser una buena fuente didáctica: enseñan a leer, a tener modelos de conducta heroicos e incluso sirven para aprender Historia, como el tebeo de Blas de Lezo que ha sido hecho hace poco por Rafael Vidal Delgado y José Pablo García.