martes, agosto 12, 2014

EL PÚBLICO DE LOS CÓMICS


Dejadme que os haga una pregunta ¿Alguna vez habéis visto niños comprando tebeos en vuestras librerías especializadas? Y digo niños, acompañados de sus padres no adolescentes que se gastan la paga de los viernes en los mangas de moda – que bienvenidos sean oigan porque también sustentan algo el mercado- claro que no hablo de quioscos porque estos ya casi no existen y los cómics que en ellos se ven son cuatro grapas mal contadas de Panini y algún coleccionable de Planeta y para de contar.

Personalmente en los casi veinte años que llevo comprando en mi librería – empecé a ir con 14 años y exacto con la paga a gastarme los cuartos en Dragon Ball y Dragon Fall – y desde entonces creo que puedo contar con los dedos los niños que he visto comprando cómics, es cierto que en los últimos años con las revistas de Panini dedicadas a Spider-Man y a Marvel o con algunas del tipo Tortugas Ninja – mi sobrino de seis años la lee regularmente – he visto a niños interesándose por el tema.

Francamente y sin poseer datos de ningún tipo creo que ahora mismo los lectores de cómics estamos en una franja que tira entre los diecimuchos hasta los cuarenta y tantos, lo que significa que no hay relevo generacional que valga por lo que estamos jodidos me da a mí.

Pero también hay que tener en cuenta una cosa ¿hay cómics para niños? No me refiero en temática que seguro que aquí muchos crecieron con la Patrulla X de Claremont, el Daredevil de Frank Miller o el Thor de Walter Simonson, de lo que hablo es de formato. Que un niño se interese por el cómic – mayormente de superhéroes o manga – es bastante fácil porque Marvel y DC están muy presentes en videojuegos, televisión y sobre todo cine pero claro si el padre va a la tienda de cómics y no ve nada asequible pues estamos en las mismas.

La grapa actual se me antoja un poco alienante para un chaval, los tebeos que saca Panini basados en la serie de Ultimate Spider-Man son enormemente caros, así como los que publica ECC dedicados a series como Batman Brave and the Bold o los de Tiny Titans. Todos por encima de los diez euros. También parece que la época en que Mortadelo y compañía eran para todos los públicos y el lector medio de Ediciones B es principalmente nostálgico – esto reconocido por la propia editorial – por lo que el problema tiene difícil solución.

Y tiene difícil solución porque los síntomas de la enfermedad no están claros en mi humilde opinión. Creo que las causas son mucho más sociológicas de lo que parece y que la forma de ocio que en su día eran los tebeos es algo caduco que sólo se mantiene gracias al colectivo que os comento más arriba.
 

Mañana de todas formas quiero recomendar que si os es posible asistáis a la charla que mi amigo Moisés moderará entre Julián Clemente y Víctor Gómez en la FNAC de Castellana llamada ¿Cuál es el público de los cómics? Más info en este enlace.

4 comentarios:

Ismael dijo...

Muy curioso el tema de la charla; ¡a ver si lo youtubizan!
Durante este último año salieron dos buenas revistas, Gaturro y otra dirigida a chavalinas (algo de Disney Italia que creo publican también en Francia y Portugal). Oink!, una revista gallega con muy buenas series, se mató hace unos meses.
Yo creo que la historieta infantil se nos ha momificado del lado del mercado del libro ilustrado. Basta metersea cotillear en bibliotecas públicas y librerías, cartoné, historias en color y los mismos precios y sinopsis en
contracubiertas. Hay incluso tebeos que pasan por ser libros ilustrados.
Y a los superhéroes se los ha tragado el cine. No sé qué puede encontrar en ellos un niños. Además son demasiado baratos para el consumo aspiracional que se les exige a los chavales de hoy.

Ismamelón Sobrino

Tarambana dijo...

Pues yo soy mucho más optimista. Porque creo que no hay una relación tan directa entre la existencia de "niños comiqueros" y la existencia de "adultos comiqueros".

Me explico: creo que la cantera de la que salen los futuros aficionados a los comics no son los comics para niños, sino la tele y el cine. En ese sentido, actualmente hay un montón de niños que, aunque no compran comics, se están familiarizando con los personajes de Marvel y DC gracias a series de televisión como Young Justice, Lobezno y los X-Men y unas cuantas más (no estoy tan al día, pero sé que hay unas cuantas en la tele actual).

Gracias a estas series se interesan por los personajes. Y cuando esos niños crezcan, habrá unos cuantos que se pasen a los comics.

Mi entrada en el mundillo fue así. Yo de pequeño no compraba comics ni mangas ni nada. Pero veía la serie de Spiderman de los 90 y la de X-Men y la de Batman. Y aqui estoy ahora, con una estantería bien cargadita de comics a mi lado. :)

Santiago Bobillo dijo...

En la tienda Delirio Comics de Móstoles, aunque he ido poco, las veces que he ido siempre había público infantil; por esto yo no veo el futuro tan perdido, aunque si que es cierto que parece haber disminuido la tendencia de leer tebeos entre los chavales.

XAVI dijo...

Gran post. Mi primer cómic, me lo compré allí por 1985. El Capitán América de Byrne y Stern con la portada de la chapa de "Cap For President". Fue mi primera incursión.

Los primeros tebeos que leía ( y me leían ) eran, obviamente Mortadelo y Filemón.

Hoy día es raro que un crío vaya a una tienda especializada sin que el acompañe su padre.

De hecho, en el Salón del Cómic he visto a adolescentes, señores mayores e incluso algunos críos haciendo colas larguísimas para que el Maestro Ibáñez les firme.


El futuro, no está perdido como dice SANTIAGO, lo que pasa es que las "MAJORS" quieren atraer nuevo público en detrimento de sus "VERDADEROS CREYENTES", NOSOTROS. Y por ello usan y abusan de las retcon para bien volvernos locos o para acabar asqueándonos.

La portada final es muy profética puesto que Wertham, falseó datos (hay constancia de ello) para realizar su estudio.

Yo sólo espero (y en palabras de mi "Irlandés favorito y al que no mato porque me hace reír" - Garth Ennis: "Espero que muera de una enfermedad muy lenta y muy dolorosa".

Un saludo, YOTA.