domingo, octubre 12, 2014

MIS TEBEOS FAVORITOS VII: The Death of the Captain Marvel (1982)

 



Hola amiguitos, bienvenidos un domingo más a las secciones temáticas de Los Archivos de Typhares, si todo va bien y la programación del blog no falla, leeréis esto mientras estoy en las maratones del último día en Sitges. Así que ya sabéis, en breve, el blog estará inundado de reseñas de películas que no habréis oído nombrar en vuestra puta vida en su mayoría. Espero que me perdonen XD

Pero ahora vamos con lo importante, hoy toca hablar de alguno de mis tebeos favoritos, así que vamos a volver la vista hacía el glorioso pasado de la Casa de las Ideas, hogar de sueños que  últimamente me tiene muy descontento, aunque eso también es historia para otro día…

La obra que nos ocupa “La Muerte del Capitán Marvel” fue publicada en 1982 y el título ya transmitía la necesidad de que su lanzamiento fuera algo inédito hasta ahora, por lo que se creó exprofeso la colección de Novelas Gráficas Marvel para acoger su publicación. Un formato mayor que el de la grapa, mejor papel, portadas con sobrecubiertas, fuera del comic code y lanzado al mercado de grandes superficies, un verdadero rara avis en aquella época.

Yo compré este tebeo – en su edición de Fórum – hará unos dieciséis años, ya sabía perfectamente lo que pasaba dentro de él porque me leía cada sección y correo que llevaban los cómics de esa época y bueno el concepto de spoiler estaba mucho más diluido de lo que está ahora. Vale el Capitán Marvel, un personaje del que no había leído nada, ya que estaba muerto y todavía la peña no resucitaba chasqueando los dedos, moría de cáncer, una enfermedad cruel e injusta, que desgraciadamente me pilla mucho más de cerca ahora que he releído el cómic para este post. Yo siendo un criajo, me preguntaba como esa enfermedad podía matar a un pavo que podía sobrevivir en el vacío del espacio y pegarse con Hulk.

Escrito y dibujado por Jim Starlin, estamos ante uno de los pocos cómics que me atrevería a decir que son perfectos, Starlin años antes de encargarse de cualquier movidon relacionado con Thanos en los 90, ya había sido el autor que había llevado a Marvel por unos caminos de calidad y trascendencia, a la par que unas aventuras más cercanas al pulp que a los superhéroes años antes y era el autor idóneo para ponerle fin a la vida de Mar-Vell.

No entraré en las razones que llevaron a la editorial a matar al personaje de esta forma, pero no cabe duda de que el relato narrado por Starlin es de una crueldad enorme, tan enorme como es la crueldad de a quien le toca padecer esta enfermedad en la vida real. Mar-Vell en aquel entonces lo tenía todo, parecía que había derrotado definitivamente a su némesis, Thanos. Tenía el amor de una mujer que antes había sido una enemiga. Era un exiliado de su raza, los Kree, pero había conocido el valor de la amistad, la nobleza y la lealtad en los humanos de la Tierra.

Y tal y como hace el cáncer, que siempre acecha desde mucho antes de que te lo esperes, te lo arrebata todo sin que puedas hacer nada. Starlin, inventa una justificación un poco cogida por los pelos (aunque de no haberla metido con calzador la gente se le habría echado al cuello) de porque gente como Tony Stark, Reed Richards o Bruce Banner son incapaces de curar al buen Capitán. Lo relaciona con su poder cósmico y con las negabandas que porta. Me encanta el momento en que Rick Jones les suelta la pulla sobre que tal vez deberían haberse esforzado más en esa tarea antes de que sucediera algo así.

Pero lo verdaderamente brillante es el desarrollo del propio personaje del Capitán Marvel y el torrente de emociones que le asola cuando sabe que su fin es inevitable y que además está muy próximo ¿cómo afrontar el final? Marvel lo afronta como un héroe, de cara, aunque pasa por etapas tan humanas como el miedo, el dolor o la frustración. Continúas visitas de seres queridos que aunque agradecidas, no hacen más que acrecentar el dolor.

Llena de momentos gloriosos como el desfile de héroes que vienen a despedirse, con ese momentazo donde Spider-Man no puede reprimir su tristeza y abandona la sala o ese delegado de los Skrull que le entrega la medalla al valor. Este fue una de las viñetas que más me impresionaron cuando la leí originalmente. Las páginas finales son un pasaje onírico donde Starlin lleva al Capitán Marvel al más allá y a su eterna lucha con Thanos y finalmente a la oscuridad.

Un tebeo perfecto, como he dicho.

5 comentarios:

XAVI dijo...

Todo un clásico. Normal que eligieran una edición de lujo para éste.

De los pocos ejemplos de la muerte de un superhéroe de forma real, cruda y emotiva.

XAVI dijo...

Cabe decir que la imagen que has puesto de los héroes da cien mil patadas a muchas splash - pages de según que "dibujantes".

Yota dijo...

Gracias por los comentarios colega.

Starlin cuando quería dibujaba de vicio, y sobre la muerte, de momento siempre que le han traído de vuelta, han reculado, este personaje es mucho más importante muerto que vivo.

XAVI dijo...

¡Coño, como ELVIS o GROUCHO!

Yota dijo...

O Kurt Cobain! o Dan Didio!