miércoles, octubre 29, 2014

SITGES 2014. Realité de Quentin Dupieux. Una comedia atípica 100 %




Buenos días amigos, bienvenidos a una nueva crítica tempranera del pasado festival de Sitges. Hoy vamos con una comedia surrealista, sip, una comedia, es cierto que cabría realizar un debate sobre que película es apta o no para emitir en Sitges y es que este año la amalgama de géneros que estaría fuera de la supuesta órbita del festival ha sido enorme, quedando relegadas muchas películas a los maratones de madrugada, películas que en otras ediciones habrían tenido horarios más decentes.

Es cierto que el realizador francés Quentin Dupieux, es un viejo amigo del evento, el año pasado sin ir más lejos nos ofreció la descacharrante comedia “Wrong Cops” y hace dos años “Rubber”, una película donde un neumático, sí, un neumático, atacaba a la gente con hondas mentales y los mataba. Esa película, pura serie B en la línea de “El Ataque de los Tomates Asesinos” sí que me parece perfecta para Sitges, pero mejor no nos desviemos más de la cuenta.

Realité es una de las películas más inclasificables que he visto en años, de hecho repiten algunos actores de la también inclasificable “Wrong Cops”. Todo comienza con una niña que acompaña a su padre a cazar jabalíes, cuando están destripando uno, se encuentran una cinta de video VHS intacta en su interior que será el detonante de la película. Una película donde se cruzarán un montón de historias aparentemente independientes pero que nos tendrán pegados a la pantalla para descubrir su nexo común.

El principal protagonista es Alain Chabat, un camarógrafo que quiere debutar como director con una idea que seguro que os suena, en el futuro las televisiones cobran vida propia y matan a la gente mediante  microondas. Pues bien la escena en la que intenta vender la película al productor, por sus diálogos, por sus cambios de escenario, por los gestos de los dos interlocutores me ha recordado a los mejores momentos de genios de la comedia como los Hermanos Marx. Absurdo, descacharrante, con ganas de más.

Pero no será la única historia, porque un viejo conocido – no diré quién – tiene sueños en los que se viste de mujer y conduce un jeep militar, así como lo oís. Todo esto se va mezclando y durante muchos pasajes de Realité no sabremos si estamos viendo algo que sucede en la realidad o en la mente o sueños de los protagonistas. Pero creedme cuando os digo que todo queda bien explicado.

En resumidas cuentas Realité ofrece hora y media de risas extrañas, momentos raros, imágenes evocadoras y escenas falsamente inconexas conducidas por la fantástica banda sonora que es obra del propio Quentin Dupieux. Muy recomendable si buscáis algo poco convencional.

NOTA: 8/10