jueves, octubre 23, 2014

THE BLACKLIST T.1 La verdad que en la que crees es mentira.

 

Ver a James Spader en la pequeña pantalla siempre es un puto placer, vale que en la grande masmolaba desde los tiempos de Stargate de Roland Emmerich, en Boston Legal el diccionario tuvo que crear una nueva definición de petarlo para lo que Spader hizo en esa serie, y bueno, ahora le presta su voz aún más masmolona a Ultron en la secuela de los Vengadores. Vamos, que el tío es un crak y punto.

Por eso cuando se anunció que sería el protagonista de The Blacklist me apunté la serie sin dudarlo lo más mínimo. Vale, al principio me costó entrar en la estructura procedimental, porque suelo llevarme mal con este tipo de series, pero oigan, en cuanto pasan seis o siete episodios la cosa va pillando carrerilla, las tramas van confluyendo en algo parecido a una trama y la cosa en engancha.

En The Blacklist, James Spader interpreta a Raymond Reddington, el criminal número uno en la lista de los más buscados del FBI, Reddington va un paso más allá del terrorismo, pues él directamente no tiene las manos manchadas de sangre, él negocia con secretos, con información, es intermediario, sabe cosas y eso lo hace increíblemente valioso. Pues un buen día decide entregarse sin más, ofreciendo algo muy jugoso al F.B.I

A cambio de trabajar codo a codo con Elisabeth King (la guapa Megan Boone) ayudará a la agencia a encontrar a los más diversos y peligrosos miembros de la Lista Negra, que en palabras del protagonista hace que la lista del F.B.I parezca la lista de éxitos de la MTV. Como he dicho, el comienzo de la serie es titubeante y se aguanta por el tremendo carisma de Spader y por sus siempre mordaces comentarios, sus vueltas de hoja a la situación y demás. Porque lo que es conexión con la chiquina, pues poquito.

Así que, poco a poco vamos viendo amenazas de bomba, de armas químicas, redes de secuestro de recién nacidos, delitos informáticos, golpes de estado… todo tipo casos que rara vez ocupan más de un episodio. Pero a raíz del primer caso “largo”, la cosa se dispara, todo el entorno de la agente King se desmorona y su vida da un vuelco de 180 grados. Desde el principio la serie juega bastante bien con el dicho de “nada es lo que parece” y hay varios giros que me han gustado mucho y que te dejan con ganas de mucho más.

En aumento de interés también va la relación entre Reddington y King, porque desde el primer momento queda bastante claro que hay una conexión entre ellos y desde luego que las posibilidades son escasas, pero de nuevo los guionistas saben jugar con lo evidente y hacer que mole. Si que me ha parecido un poco exasperante que Reddington muchas veces pueda evitar el desastre, pero que no lo haga porque quiere que la agente King llegue solita a las conclusiones, en fin… Por último me gustaría destacar lo mucho que mola el grupito de vejestorios que tiene Reddington como fuerza de acción, muy en la línea de lo que se ve en las películas de Red protagonizadas por Bruce Willis.

Veré la segunda temporada y eso dada la avalancha de series de televisión de calidad que tenemos encima, es mucho decir.

NOTA: 7/10

1 comentario:

XAVI dijo...

Parece una especie de vuelta de tuerca a la relación "professional" Clarice Sterling/Hannibal Lecter.

Ya había oído hablar de ella y parece (por lo que indicas) que no tiene mala pinta.

De todas formas a ver si la pueden emitir aquí. Siempre es de agradecer que saquen algún que otro producto de calidad.