viernes, octubre 03, 2014

THE DROP. Presta atención, nada es lo que parece.



 
El director belga Michael R. Roskam ha debutado en el mercado americano con The Drop, un filme de corte independiente que ha gozado de una distribución enorme gracias al amparo de Fox, ganadora recientemente del premio al mejor guion en el festival de San Sebastián – seguramente el primero de muchos – es con diferencia una de las mejores películas que he visto en los últimos meses.

La sinopsis oficial es esta “En Brooklyn, un solitario camarero rescata a un cachorro de un cubo de basura. Sus problemas empiezan cuando aparece el dueño del animal, que es un hombre con problemas mentales y que, además, está involucrado en una conspiración criminal que se planea en el bar en el que trabaja el camarero”

Una trama sugerente, donde pequeños detalles van encajando como un puzle hasta que todo encaja a la perfección. Sin duda ayuda que el guionista sea la misma persona que ha escrito la novela original, que no es otro que Dennis Lehane; autor de Shutter Island, Adiós pequeña adiós o Mystic River. Todas ellas películas de prestigio con actores y directores de primer nivel a sus espaldas.

El filme va entrando poco a poco, va presentando los personajes, sentando los precedentes de porque la mafia chechena es ahora la que corta el bacalao en Brooklyn y para ello se apoya en el inconmensurable trabajo de sus actores principales. Destacando por encima de todo a Tom Hardy, que personalmente se me antoja como un nuevo Paul Newman, por su rostro plagado de solemnidad y la fuerza de sus miradas y gestos faciales. Increíble, su papel está lleno de segundas lecturas. Después tenemos a James Gandolfini, en el que ha sido su último papel tras su triste y prematuro fallecimiento.

Un filme sencillo, a la vez que complejo, que dura apenas 106 minutos y que no duda en tomarse su tiempo para narrar escenas que aparentemente no cuentan nada o centrar la cámara en objetos cotidianos que parecen no pintar, todo esto para que de repente nos plantemos ante el climax final y a modo de destellos todo cuadre, todo encaje y se nos quede la boca abierta con los últimos coletazos del filme.

Puede resultar lento en algunos momentos, pero si leéis esta crítica y os animáis a ir al cine a verla – o verla en casa cuando salga en DVD-BR- os aconsejo que no bajéis la guardia, que no paréis de prestar atención porque la fuerza de The Drop muchas veces está en las palabras, en los diálogos, ya que estos poseen una gran fuerza que no requiere que se apoyen en imágenes.

Da gusto pagar por ver películas así.

NOTA: 9/10

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