jueves, octubre 30, 2014

THE EQUALIZER - EL PROTECTOR - . Matar es cuestión de tiempo.

 

Hay películas que uno sabe que irá a ver al cine sí o sí, una de esas películas ha sido para mi sin duda alguna “The Equalizer”, la última película del director Antoine Fuqua, que repite con el actor Denzel Washington, que le brindó el Oscar a la mejor película por Training Day hace ya unos cuantos años. Para un servidor Fuqua es sinónimo de calidad, diversión, acción bien rodada, una especie de mezcla entre Tony Scott y Paul Greengrass. Es decir, sus películas son adrenalina pura y dura y cada plano que rueda es interesante por un motivo u otro.

En The Equalizer, tenemos a un protagonista encarado por Denzel Washington que desde el primer momento resulta tremendamente sugerente al espectador. Un tipo entrañable, carismático, amable con todo el mundo y que tiene una aparente obsesión con cronometrar todo lo que hace (hábito que según avanza el filme se deja de lado), desde el primero momento, sus gestos, su mirada, hacen entrever que oculta algo y parte de este misterio sin resolver será uno de los principales pilares de la cinta. Que sí, que responde varios interrogantes pero no deja del todo claro que es Denzel Washington. Esto puede ser bueno o malo, según os lo queráis tomar, si sois de los que necesitáis que os cuenten todo o no.

Al final como sucede en estos productos de entretenimiento puro y duro, Denzel se verá envuelto en una trama con la cada vez más guapa Clhoë Moretz, que borda su papel, y su pasado volverá a estar a la orden del día. La primera escena en la que nuestro protagonista exhibe sus habilidades es sencillamente perfecta: original, bien coreografiada y muy vistosa, además la cámara y la fotografía de Mauro Fiore acompañan para que no nos perdamos nada.

Así que en resumen tenemos dos horas y cuarto de Denzel Washington volviendo por sus antiguos fueros en una lucha brutal contra la mafia rusa. Es precisamente su duración uno de los principales escollos de la película, porque a The Equalizer le sobran perfectamente quince o veinte minutos que en pantalla han sido ocupados por los juegos de miradas del mencionado Denzel y del antagonista Marton Csokas.

Sin embargo la parte más floja de The Equalizer es su guion, la historia cumple, es efectista y ofrece lo que promete. Pero da demasiadas cosas por hecha y tiene fallos de tiempo narrativo y licencias por un tubo, es posible que el presupuesto fuera muy ajustado (eso explicaría lo cutre que es la explosión del puerto) pero hay muchas cosas que quedan raras ¿cuántas casas tiene el protagonista?  O la escena final, que es un epílogo totalmente gratuito.

Podríamos decir sin miedo a equivocarnos que The Equalizer pese a divertir, es probablemente la película más floja de la filmografía de Fuqua, parece hecha a desmano, con prisas y sin preocuparse mucho por el resultado final.

NOTA: 6/10

4 comentarios:

XAVI dijo...

De hecho, The Equalizer está basado en una serie de 1985 protagonizada por Edward Woodward. Narraba las andanzas de un agente de la CIA (aquí, llamada "la Compañía" o "la Agencia") llamado Robert McCall que se dedica a ayudar a la gente como forma de expiar su "pasado" para la organización.

La reseña me parece interesante dado que había visto la película cuando era crío.

Lo que me llama la atención es lo del cronómetro. Lo de dejarlo de lado es simplemente dejadez. Y eso es malo a nivel de detalle. Y lo raro es que en el trailer no se haya hecho una versión nueva del clasico tema de la serie.

The Korinthian dijo...

Castañaaaaaaaaaaaaaaaa

Carolina Gómez dijo...

http://losarchivosdetyphares.blogspot.mx/2014/10/the-equalizer-el-protector-matar-es.html

Carolina Gómez dijo...

The Equalizer tiene una trama en la que a pesar de hacerse cada vez más increíble, la tensión siempre asciende; y con el misterio de saber quién es realmente el protagonista., un filme muy bien logrado en donde logra atraparte de principio a fin. Un trabajo muy bien realizado en cuanto a actuaciones y dirección. Para los que aún no la han visto, no se pierdan la oportunidad de disfrutar de éste grandioso filme.